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Tabla del Pino

La horcada del Jerru, en la cabecera del canalón homónimo, supone una interesante puerta de entrada desde Áliva a la parte alta de la canal de Lechugales. Utilizada sobre todo para ascender a la Morra, desde la horcada también es posible cruzar con comodidad la canal para acceder al manojo de escarpadas cumbres que la delimitan por el este.

Nuestro reconocimiento a la extraordinaria labor investigadora de Víctor Puente Cantero, y, en especial, a su excelente trabajo La vertiente lebaniega del Macizo Oriental de los Picos de Europa, una obra de la que esta página se siente deudora, indispensable para quienes deseen profundizar en el conocimiento de la enorme complejidad de Ándara.


Desde Campomayor (1.410 m), nos dirigimos hacia el noreste ganando altura poco a poco por la Cuesta Cortés. Las trochas abiertas por el ganado nos guían por la enorme ladera herbosa sobre la que se alza el cono calizo del Cortés; una ladera de buen andar si se rehúsa el enfrentamiento directo con los resaltes que caen de la línea de cumbres, y se esquivan por abajo.

Las distancias y desniveles se han calculado desde Campomayor. Téngase en cuenta que, para llegar hasta aquí desde Espinama, hay que recorrer 6,4 kilómetros por la pista de Áliva, y salvar un desnivel de 600 metros. También es posible bajar a Campomayor desde el Cable.


Cuesta CortésLa Cuesta Cortés. En el horizonte, la luminosa cumbre de las Malatas emergiendo de las sombras que comienzan a adueñarse de la montaña otoñal.

Una tirada de algo más de dos kilómetros (1.570 m, 2,2 km), larga pero agradablemente fresca a la sombra de una transparente mañana de octubre, nos deja en el canalón del Jerru, de inmerecida mala fama, pues, si se avanza por los lugares adecuados (todos ellos bien a la vista), en ningún momento la ascensión llega a ser penosa.

Canalón del JerruAccediendo al canalón.

Canalón del JerruCanalón del Jerru.

Comenzamos a subir el canalón aprovechando las fajas herbosas de su parte central. La última de ellas da paso a una pendiente de tierra que remontamos hasta llegar casi a los resaltes calizos (1.930 m, 3,4 km). Aquí la canal se estrecha, dejándonos en su margen izquierdo. Más arriba, a la derecha, vemos una cueva. Cruzamos el pedrero que ocupa el centro de la canal, y nos dirigimos hacia ella pisando suelo firme. Dejamos la cueva a un lado (no es necesario llegar hasta ella) y, en cuanto el terreno lo permite, abandonamos los canchales de la canal para ascender a la horcada del Jerru por la ladera de hierba que tenemos a la derecha.

Canalón del Jerru

Canalón del JerruEn las fajas herbosas del canalón.

Canalón del JerruCueva del Jerru.

La horcada (2.194 m, 4 km) se abre en el reborde oriental de la canal de Lechugales, entre el cueto la Encina y el contrafuerte que baja de la Morra de Lechugales.

Horcada del JerruLa horcada del Jerru.

Desde su verdor, una invitación al descanso, analizamos con calma nuestros objetivos, bien visibles al otro lado de la canal. Dos de ellos, la Tabla del Pino y Mermejo la Tabla, se yerguen justo detrás del frente rocoso que limita la canal, un frente erizado de agujas, entre las que destaca nuestro tercer objetivo: el pico de la Canal Mermeja.

Tabla del PinoTabla del Pino, pico de la Canal Mermeja y Mermejo la Tabla. Fotografía tomada desde la horcada del Jerru.

La canal de Lechugales desde el CoriscaoEn esta imagen de la canal de Lechugales, tomada desde el Coriscao, se aprecia la ubicación de la horcada del Jerru y nuestros tres objetivos.

La idea consiste en acceder, por la horcada del Pino Cimera, a la Tabla del Pino; investigar si, desde aquí, existe algún itinerario razonable que nos permita coronar el pico de la Canal Mermeja; volver sobre nuestros pasos a la canal de Lechugales; bajar hasta la canal de acceso a Mermejo la Tabla; y alcanzar la cima de esta montaña.

Sin perder apenas altura, ponemos rumbo a naciente por un paraje tan cómodo que solo nos exige un mínimo destrepe. Alcanzamos así una brecha (2.160 m, 4,4 km) que da paso a una canalilla por la que descendemos unos 60 metros.

Canal de LechugalesEn la relajante travesía entre las dos horcadas.

Canal de LechugalesLa brecha que antecede al descenso más pronunciado de la travesía.

Horcada del Jerru

Horcada del JerruPaso de la horcada del Jerru a la canal de Lechugales

Luego, tras cruzar en horizontal el fondo de la canal de Lechugales, nos encaramamos con facilidad a la horcada del Pino Cimera (2.117 m, 4,8 km).

Horcada del Pino CimeraLa horcada del Pino Cimera se encuentra a tiro de piedra del fondo de la canal de Lechugales.

Estamos ya en el frente rocoso que limita Lechugales por el este. Nuestro primer objetivo, la Tabla del Pino, se yergue algo desplazado hacia naciente, separando dos agrestes canales: la de Argomosu (Río Argomosu), al sur; y la de las Grajas, en cuya cabecera nos encontramos, al norte.

Sin perder altura, vamos rodeando por el este la cota 2.152, hasta ganar, con una mínima trepada entremedias, la cuerda del frente rocoso. Desde aquí, sin dificultades reseñables, alcanzamos la base y la cumbre del espectacular monolito que, visto desde la Liébana, es la Tabla del Pino (2.157 m, 5,2 km).

Tabla del Pino

Tabla del PinoDesde la horcada del Pino Cimera, la ruta se convierte en un espectacular paseo por el cabalgamiento basal de Ándara.

Tabla del PinoHemos entrado en un reino de agujas innominadas... e irresistibles.

Tabla del PinoTabla del Pino.

A tenor de su sombrío y ceñudo aspecto, coronar nuestro siguiente objetivo, el pico de la Canal Mermeja, parece ya otro cantar.

Bajamos de la Tabla del Pino al collado previo, y, sin demasiada confianza, comenzamos a tantear el muy agreste terreno que nos separa del pico de la Canal Mermeja.

Comprobamos que por la divisoria resulta imposible progresar, pues la cresta cae a plomo sobre la brecha norte del pico.

Minada aún más nuestra exigua confianza, decidimos, antes de desistir definitivamente (que es lo que nos está pidiendo insistentemente la cabeza), descender unos metros por la ladera que mira a Argomosu (izquierda) para echarle un vistazo desde más abajo al oculto corredor que baja de la brecha (2.070 m, 5,4 km).

Pico de la Canal MermejaAcceso al corredor desde el collado occidental de la Tabla del Pino. Fotografía tomada desde Mermejo la Tabla.

Poco a poco, ante nuestros ojos se abre un paraje hosco, pero aparentemente transitable; así que, sin pensárnoslo dos veces, tiramos para arriba. Muy pino, herboso y resbaladizo, el corredor nos obliga a poner los cinco sentidos para salvar los 40 metros de desnivel que nos separan de la brecha (II).

Pico de la Canal MermejaEsta fotografía, tomada desde la sierra de la Viorna, muestra el itinerario aproximado desde la base de la Tabla del Pino a la brecha norte del pico de la Canal Mermeja.

Una vez en la brecha (2.111 m, 5,5 km), y contrariamente a lo que nos había parecido desde la Tabla del Pino, las dificultades menguan. Trepamos directamente por la pared rocosa (I+) lo suficiente como para doblar con facilidad a la derecha, y, tras una aérea travesía, acceder a un canaluco de hierba que nos deja en la sencilla cresta cimera, muy cerca de la cumbre (2.139 m, 5,6 km).

Pico de la Canal MermejaAscensión al pico de la Canal Mermeja. El montañero se encuentra en la vertical de la brecha, a punto de iniciar la travesía hacia la derecha.

Pico de la Canal MermejaItinerario seguido para coronar el pico de la Canal Mermeja. La foto se tomó desde la horcada del Jerru, es decir, la imagen muestra la vertiente de Lechugales. A la brecha accedimos por el corredor de la vertiente opuesta.

Pico de la Canal MermejaEn la cresta cimera del pico de la Canal Mermeja.

Pico de la Canal Mermeja

Con esa satisfacción tan especial de haber conseguido algo a lo que, por considerarlo imposible, se había estado a punto de renunciar, y sin necesidad de volver a coronar la Tabla del Pino, desandamos nuestros pasos hasta la canal de Lechugales (atención al descenso por el canalizo de hierba).

Pico de la Canal MermejaIniciando el descenso del pico de la Canal Mermeja (fotografía de José Tascón).

Y, sin más dilación, descendemos por Lechugales hacia el corredor de acceso a Mermejo la Tabla.

Canal de LechugalesBajando por Lechugales hacia el corredor.

Entramos en el corredor a una cierta altura por terreno expuesto de roca algo descompuesta (2.020 m, 6,5 km). Su primera parte es la más delicada (II-); luego, la dificultad disminuye, y salimos con facilidad a la minúscula brecha de la línea de cumbres (2.080 m, 6,6 km).

Mermejo la Tabla

Mermejo la TablaEl corredor y su brecha.

Debemos, ahora, perder unos metros para alcanzar la amable horcada del Pino Bajera (2.045 m, 6.7 km), de donde arranca la tranquila cresta que conduce a la cima de Mermejo la Tabla (2.099 m, 6,9 km).

Mermejo la Tabla

Mermejo la TablaHorcada del Pino Bajera y Mermejo la Tabla.

Mermejo la TablaEn la cresta de Mermejo la Tabla (fotografía de José Tascón).

Mermejo la TablaCima de Mermejo la Tabla.

Desde este encumbrado mirador de la Liébana, volvemos a la canal de Lechugales, y, siguiendo el itinerario de ida, por la horcada y el canalón del Jerru, regresamos a Campomayor.

Distancia (ida y vuelta) 12,2 kilómetros
Ascensión acumulada 1.330 metros

Mapa de la ruta Track
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