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Ascensión a la Polinosa desde Redipollos

Su cumbre se puede alcanzar desde Maraña o desde Redipollos. La aproximación desde Redipollos es más larga, pero tiene la ventaja de que corona la montaña por su soleada ladera suroeste.

La Polinosa

Redipollos

Redipollos. En la parte superior de la fotografía se ve el camino de aproximación a la Polinosa.

En Redipollos, cogemos la calle que sale a la izquierda de la plaza. Enseguida, a la altura de un hotel rural donde se puede aparcar el coche (1150 m), la calle se convierte en una pista que, 300 metros más allá (al llegar a una fuente con abrevadero), se divide; tiramos por el ramal de la derecha, y por él continuamos sin hacer caso de sus hijuelas menos marcadas. En enero de 2019, el camino se encontraba balizado y señalizado con indicadores de "Área recreativa robledal de Torcedos" y "Picos de Mampodre".

Ascensión a la Polinosa

Inicio de la ruta. Enfrente, el pico las Corvas y la Polinosa.

Entre la sierra de Murias (derecha) y el monte las Secadas (izquierda), la pista avanza paralela al arroyo de Murias, se adentra en un robledal y pasa junto al caserío de la vega de San Pedro (1260 m, 2,5 km).

El Mampodre desde el Susarón

Vista del Mampodre desde el Susarón. Se aprecian en la imagen algunos de los lugares relevantes del itinerario de aproximación a la Polinosa.

Caserío de la vega de San Pedro

Caserío de la vega de San Pedro.

Algo menos de tres kilómetros llevaremos andados, cuando el camino dobla a la izquierda, y, un poco más adelante, llega al área recreativa del robledal de Torcedos (1310 m, 3,1 km), acogedor rincón rodeado de robles de gran porte.

Robledal de Torcedos

Área recreativa del robledal de Torcedos.

Siguiendo siempre por el camino principal, enfilamos a naciente; y, avanzando ahora por una zona donde el pinar reemplaza al robledal, alcanzamos un collado, el Alto de Carrerina Blanca (1450 m, 4,4 km). En el cueto que se alza a la derecha del collado, vemos una de esas casetas para la observación de la fauna que tanto proliferan en las reservas regionales de caza.

Alto de la Carrerina Blanca

Alto de Carrerina Blanca.

La pista va poniendo rumbo al norte, deja atrás la Hoz (zona donde el valle se estrecha) y la fuente del Cardo (1580 m, 5,5 km), y sale a las praderas de la Cervencia, encerradas entre el pico las Corvas, a poniente, y nuestro objetivo, la Polinosa, al este.

Ascensión a la Polinosa

Vista hacia atrás desde la ladera de la Polinosa.

La enorme ladera de la Polinosa puede resultar intimidante, no en balde nos separa de la cima un desnivel de casi 600 metros, pero lo cierto es que carece de dificultades, salvo las propias de la dura subida.

La Polinosa

La ladera de la Polinosa vista desde la Cervencia.

Abandonamos la pista a la altura de un establo (los Portales), y acometemos la ascensión (1600 m, 5,8 km).

En la falda de la montaña, medra un escobal que no supone ningún obstáculo si se progresa junto al surco originado por los flujos de derrubios.

Luego, alternan en la ladera zonas herbosas con otras más rocosas por las que, sin necesidad de usar las manos y dejando a la derecha un llamativo hombro (cota 1907), coronamos las cimas principal (2159 m, 7,3 km) y secundaria (2155 m, 7,4 km) de la Polinosa, separadas por una sencilla cresta.

Ascensión a la Polinosa

Itinerario seguido en la ladera de la Polinosa. Fotografía tomada desde el Susarón.

Para regresar, bajamos hasta el hombro (1900 m, 8,2 km), y, en lugar de tirar hacia la Cervencia, atrochamos por la otra mano hacia el valle Bustil de Pepe. Alcanzamos, así, la pista de subida en las inmediaciones de la fuente del Cardo (1570 m, 9,4 km).

Vistas desde la cima

Distancia (ida y vuelta) 14,6 kilómetros
Ascensión acumulada 1010 metros

Distancia (ida) 7,4 kilómetros
Ascensión acumulada 1005 metros

Mapa de la ruta Track
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