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Ascensión a Peña Olvidada

Este itinerario discurre por la cara oriental de Peña Olvidada, una inmensa pared esculpida por el circo sur de Peña Vieja, y dominada por farallones infranqueables. Claro que, pese a las apariencias, en ese abrumador escenario existe una franja de terreno transitable, que, sin necesidad de escalar, permite acceder a la línea de cumbres.

Peña Olvidada

La vía original a Peña Vieja, abierta en 1944 por Alfonso Alonso y José Antonio Odriozola en la cara sureste de la montaña, asciende desde Áliva por la vertiente oriental de Peña Olvidada. Por tanto, los dos insignes montañeros comenzaron su vía haciendo algo parecido a lo que nosotros pretendemos.


Ascensión a Peña Olvidada
Ascensión a Peña Olvidada

Vista general (y aproximada) del itinerario.

Dicha franja asciende, convertida en un afloramiento de calizas rojas, hasta la terraza donde suele perdurar un nevero casi todo el año, y, aquí, gira a la izquierda para desembocar, muy cerca de la cima, entre las dos cumbres de Peña Olvidada.

La ascensión a Peña Olvidada por su vertiente oriental no puede catalogarse como una actividad sencilla, antes de acometerla tenga en cuenta las siguientes advertencias.

La pared que vamos a afrontar no es, ni mucho menos, vertical, pero se eleva 500 metros sobre las praderías de Áliva, un dato que, por sí solo, nos obliga a mirarla con el máximo respeto.

Los escollos más notables se concentran en la primera mitad, y, especialmente, en el tramo comprendido entre la cueva y la terraza, dos de las referencias clave de la ascensión, como luego veremos.

Aunque las dificultades técnicas no son nunca excesivas, sí son considerables tanto la exposición como la sensación de vacío, un vacío que irá creciendo a nuestra espalda a medida que ascendemos, sobre todo, en la mencionada primera mitad del itinerario. Resulta, pues, imprescindible manejarse con soltura en este tipo de terrenos para encarar con serenidad los pasajes más comprometidos.

Nuestra ruta alcanza la cumbre de una forma razonable, pero, dadas las dimensiones de la pared, no podemos asegurar que sea ni la más sencilla ni la más eficiente.


Desde el refugio de Áliva (1670 m), nos dirigimos hacia las paredes de Peña Olvidada. Pasado el Chalet Real, abandonamos el camino a la horcadina de Covarrobles, y remontamos el pedrero que cae del característico afloramiento rojizo de caliza griotte por el que vamos a ascender. Este afloramiento se puede considerar la primera referencia clave del itinerario.

Ascensión a Peña Olvidada

Hacia la zona de roca rojiza.

En el arranque del afloramiento (1890 m, 1,8 km), vemos a nuestra derecha una canal, oculta hasta ahora, por la que trepamos con facilidad (II-).

Ascensión a Peña Olvidada
Ascensión a Peña Olvidada

Remontando la canal.

Apurando la canal, salimos sin complicaciones al segundo hito relevante del itinerario: una cueva provista de una curiosa "ventana" con vistas a Áliva (1970 m, 1,9 km).

Ascensión a Peña Olvidada

En la cueva.

Viene a continuación el tramo más comprometido y expuesto de la ascensión. Desde la cueva, efectuamos una corta travesía hacia el centro de la faja de calizas rojas para situarnos en la vertical de la zona que nos pareció más practicable. Pese a la fuerte pendiente, ascendemos directamente por ella. La roca, muy pulida, es, en general, buena, salvo al final de la faja, donde se encuentra descompuesta. La dificultad (II+) puede variar considerablemente en función de por dónde se acometa la subida.

Ascensión a Peña Olvidada

La cueva y su delicada salida.

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Último resalte del afloramiento de calizas rojas.

Superada la zona rojiza (2030 m, 2 km), la dificultad y la exposición desaparecen. Descartada una primera vira a nuestra izquierda, alcanzamos andando la terraza central (tercera referencia clave), donde, aunque estamos a mediados de agosto, todavía persiste un menguado nevero.

Ascensión a Peña Olvidada

La primera parte de la ascensión es la más comprometida.

Desde la parte superior de la terraza (2080 m, 2,1 km), efectuamos una travesía hacia la izquierda, y, justo antes de que el terreno se corte, trepamos por una sencilla chimenea (cuarta referencia clave del itinerario) que nos saca con rapidez a unas gradas de roca y hierba, fáciles pero abismadas sobre Áliva (2110 m, 2,2 km). Las remontamos, manteniendo el rumbo que traíamos.

Ascensión a Peña Olvidada

Transitando con precaución por las gradas que siguen a la terraza.

Tras pasar por un minúsculo collado verde (2130 m, 2,3 km), la exposición y la pendiente de la ladera van menguando. La progresión se asemeja cada vez más a una dura caminata en la que hay que ayudarse frecuentemente con las manos. La montaña nos ofrece ahora varias posibilidades de avance, por lo que es importante proceder con calma para elegir la más conveniente.

Ascensión a Peña Olvidada
Ascensión a Peña Olvidada

Fáciles trepadas jalonan el resto del itinerario.

Ascensión a Peña Olvidada

En la segunda parte de la ascensión, los obstáculos decrecen.

Salimos, así, a la línea de cumbres (2370 m, 2,7 km). A nuestra izquierda, muy cerca de donde nos encontramos, se alza el panorámico balcón colgado sobre los puertos de Áliva que es la cima sur de Peña Olvidada (2406 m, 2,9 km).

Ascensión a Peña Olvidada

Collado entre las dos cimas de Peña Olvidada.

Luego, desandando nuestros últimos pasos, y continuando por la cresta en dirección a Peña Vieja, alcanzamos la cima principal (2437 m, 3,4 km). Tras la dura subida, el tránsito por la divisoria nos parece un relajante paseo; poco importa que, de camino al punto culminante de la montaña, el terreno, escarpado y con mucha piedra suelta, ofrezca cierta resistencia y nos obligue a usar las manos.

Ascensión a Peña Olvidada
Ascensión a Peña Olvidada

Magnífico escenario en el recorrido entre las dos cimas de Peña Olvidada.

El descenso lo efectuamos por la considerada vía normal, es decir, por la vertiente occidental, aprovechando los rápeles instalados en la canal que enlaza el circo colgado con el pedrero de la Vueltona (véase, para más detalles sobre el itinerario de descenso, la ascensión a Peña Olvidada por las chimeneas de la cara oeste).

Vistas desde la cima

Distancia (ida y vuelta) 7,8 kilómetros
Ascensión acumulada 870 metros

Distancia (ida) 3,4 kilómetros
Ascensión acumulada 830 metros

Mapa de la ruta Track
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