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Sierra de Orpiñas

Como medio kilómetro antes de Portilla de la Reina viniendo de Riaño, sale de la calzada una pista que, tras cruzar el Yuso, se adentra en el valle de Lechada y llega hasta el hoyo Empedrado.

Sierra de Orpiñas

Al ir ganando altura muy suavemente, las caminatas por esta pista suelen resultar cómodas y placenteras, algo menos en invierno, cuando, dada la orientación este-oeste del valle, apenas penetran en él los rayos del sol, y no es fácil que el frío y la helada lo abandonen, sobre todo en los días, como hoy, de cielo raso y sombras definidas.

Valle de Lechada

Valle de Lechada.

Así pues, bien abrigados, y con el río Lechada corriendo siempre a nuestra derecha, nos ponemos a caminar (1210 m), dejamos atrás los canchales de la Pedrizona y alcanzamos la fuente de Valdorejo (1300 m, 3,1 km).

Fuente Valdorejo

Fuente Valdorejo.

Luego, afrontando un repecho algo más duro, pasamos junto al invernal del Tío Cruz y llegamos a las praderas donde estuvo el abandonado pueblo de San Andrés (1390 m, 4,3 km). El sitio no es más que un somero ensanchamiento del valle, escondido entre los cordales que bajan de la sierra de Orpiñas y el Alto de Valdorejo. Aquí, muy cerca de donde el río Lechada se precipita formando la cascada de las Pozas, abandonamos la comodidad de la pista.

San Andrés

Llegando a San Andrés.

San Andrés

San Andrés y su entorno vistos desde la subida al pico de la Calar.

De las mismas praderas de San Andrés, en acusado contraste con las predominantes areniscas y lutitas del entorno, se eleva hacia la línea de cumbres de Orpiñas una alargada faja de calizas carboníferas (la Caliza), a la que debe su nombre nuestro objetivo: el pico de la Calar. En este tipo de sustratos, al contrario de lo que acontece en las areniscas, suele medrar una vegetación menos enmarañada y más benigna para el avance a pie, circunstancia que hemos decidido aprovechar.

Sierra de Orpiñas
Fósiles en la sierra de Orpiñas

En el afloramiento calizo de Orpiñas abundan los fósiles.

La idea consiste en ascender directamente por el borde izquierdo del afloramiento calizo, es decir, por la vaguada del arroyo de la Cuenca.

Pico de la Calar

Itinerario seguido para ascender (amarillo) y descender (naranja). Fotografía tomada desde el collado de la Terrera del Abiercol.

Orpiñas desde el pico Cuartas

Vista del valle de Lechada y la sierra de Orpiñas desde el pico Cuartas.

Pese a carecer de sendas y señalización, el terreno no tiene pérdida ni dificultades técnicas, pero hemos de hacer la advertencia de que se trata de una zona escarpada, ardua, muy pendiente y agotadora; un terreno que, desde que empieza a empinarse de verdad, hasta que su pendiente declina en la cota 1900, salva 400 metros de desnivel en una distancia horizontal de 650 metros. En total, la cumbre se alza 700 metros por encima de San Andrés.

Sierra de Orpiñas

En esta imagen del arroyo de la Cuenca, se aprecia el contraste entre la vegetación que medra en los dos sustratos rocosos por cuyo límite corre el arroyo (areniscas a la izquierda, y calizas a la derecha).

Superada la vaguada del arroyo de la Cuenca (1890 m, 5,7 km), que es el tramo más duro de la subida, hemos de ir doblando a la derecha para hacernos con la cuerda de la sierra y, tras una tirada nada despreciable, coronar el pico de la Calar (2108 m, 6,7 km).

Pico de la Calar

Último tramo de la ascensión al pico de la Calar.

La vaguada oriental de la Caliza, por donde descendimos, resultó ser un escenario aun más salvaje y abrupto que el de subida.

Vistas desde la cima

Distancia (ida y vuelta) 13,6 kilómetros
Ascensión acumulada 900 metros

Distancia (ida) 6,7 kilómetros
Ascensión acumulada 895 metros

Mapa de la ruta Track
Índice de ascensiones a la sierra de Orpiñas
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