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Ascensión al Espigüete por el pequeño espolón sur

Adornan la cara sur del Espigüete dos marcados espolones por los que discurren sendas vías de escalada. De dimensiones muy diferentes (de ahí que se conozcan como gran espolón sur y pequeño espolón sur), ambos tienen en común que concentran la dificultad técnica y, sobre todo, la exposición en sus tramos iniciales.

Espigüete

El Espigüete desde cueto Palomo

Cara sur del EspigüeteCara sur del Espigüete.

Por esa circunstancia, esquivando dichos tramos resulta posible ascender por ellos sin utilizar técnicas de escalada. Téngase en cuenta, no obstante, que no estamos hablando de ascensiones fáciles, pues los pasos rondan el tercer grado, y, al prescindir de la protección de la cuerda, los riesgos se incrementan de forma considerable.

Cara sur del Espigüete: pequeño espolón surItinerario seguido hasta la cresta.

Salimos de Cardaño de Abajo (1.310 m) por el camino de la Binesa, como si nos dirigiéramos a la vía normal de la canal sur de la montaña.

Espigüete: camino de la BinesaCamino de la Binesa.

Dejamos atrás el arroyo del Perejón (1.530 m, 2 km), y, nada más pasar la vaguada del arroyo de Valdelaselor, abandonamos la comodidad de camino (1.550 m, 2,6 km) para, aprovechando la zona libre de vegetación de la Dehesa de Valdeaceite, repechar la dura panda que baja de las paredes del Espigüete.

Espigüete

EspigüeteLlegando a las Tablas.

La cuesta inicial, algo herbosa, da paso más arriba a la fatigosa pendiente de las Tablas, rebosante de incómodos canchales.

Con paciencia, alcanzamos el arranque del pequeño espolón sur (2.060 m, 4 km), de dimensiones más reducidas que su hermano, el gran espolón sur (al que vemos desde donde nos encontramos), pero muy abrupto también, sobre todo, en sus tramos inicial y final.

De hecho, las placas con las que principia el espolón resultan, a nuestro juicio, demasiado expuestas para acometerlas sin material de escalada; así que decidimos rodearlas por la derecha (este). Avanzamos por terreno fácil (I), aunque algo descompuesto, sin separarnos demasiado del espolón, al que volvemos más arriba una vez esquivados sus largos iniciales (2.150 m, 4,1 km).

Espigüete: pequeño espolón surRodeando por la derecha el inicio del espolón.

El tramo intermedio del espolón, en el que nos encontramos ahora, es el más sencillo (II). Trepando unas veces por su filo, y otras ligeramente a la derecha del mismo, solo nos topamos con un par de pasos algo aéreos (recuérdese, no obstante, que estas apreciaciones son muy subjetivas).

Espigüete: pequeño espolón surTramo intermedio del espolón.

Por tan ameno paraje, hasta nos olvidamos de la agotadora aproximación, y no tardamos en alcanzar la parte final del espolón, la que da acceso a la cresta oriental, que vemos ya muy cerca. El problema reside en que, aquí, el terreno se torna vertical.

Espigüete: pequeño espolón surFinalizando el tramo intermedio, cerca ya de la chimenea, paso clave de nuestra ascensión.

Con las compactas y pulidas paredes del Espigüete cerrándonos el paso, solo encontramos una forma de acceder a la arista: a nuestra izquierda se abre una chimenea corta (unos 6 metros), sin exposición, de sólida roca y excelentes agarres, pero vertical y muy estrecha. Una estrechez que hace que cualquier mínima mochila suponga un estorbo, y que, a la postre, nos obliga a sudar tinta para no quedarnos atascados en ella. Por su estrechez, le damos un III+.

Espigüete: pequeño espolón sur

Espigüete: pequeño espolón surEn la chimenea.

Sigue a la chimenea un terreno más llevadero (II), aunque también más expuesto y de roca dudosa. En cualquier caso, se trata de una breve rampa que, enseguida, desemboca en la cresta, entre la Torre Díaz-Caneja y la zona de placas previa a la cumbre oriental (2.280 m, 4,3 km).

Superado el espolón, alcanzamos la cima este (2.443 m, 4,8 km) y la principal (2.451 m, 5,3 km) por el itinerario de sobra conocido de la cresta.

Vistas desde la cima

La primera parte del descenso la efectuamos también por la cresta oriental: desandamos nuestros pasos hasta el lugar donde hicimos pie en ella en la subida, y, pasando por la Torre Díaz-Caneja, proseguimos por la arista hasta el collado de Peña Esgalla, donde la abandonamos (2.130 m, 7,1 km).

EspigüeteIniciando el descenso.

Del collado desciende hacia el sur una ancha y poco marcada canal (pródiga en piedra menuda en su primera mitad, y de terreno más sólido después) que enlaza con la suave y herbosa loma de la peña Valdópila.

Espigüete

Cara sur del EspigüeteCanal de descenso.

Una vez en el verde (1.740 m, 8,1 km), nos dejamos guiar por las zonas abiertas para no caer en la trampa tendida por la enmarañada vegetación que se ha enseñoreado de estas laderas.

Espigüete

EspigüeteItinerario al camino de la Binesa.

Alcanzamos, así, el camino de la Binesa muy cerca del arroyo del Perejón, a unos 2 kilómetros de Cardaño de Abajo.

Distancia (ida y vuelta) 11,2 kilómetros
Ascensión acumulada 1.240 metros

Distancia (ida) 5,3 kilómetros
Ascensión acumulada 1.180 metros

Mapa de la ruta Track
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