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Ascensión al Bistruey desde Lores

En el límite entre la Liébana y la Pernía, el Bistruey eleva sus dos mil metros de altitud sobre los puertos de Pineda, formando, junto con el Lezna y Coto Redondo, la cabecera del río Arauz, afluente temprano del Carrión.

Bistruey y Picos de Europa desde Coto RedondoEl Bistruey y la cabecera del río Arauz. Fotografía tomada desde Coto Redondo.

En un territorio no excesivamente abrupto como este, los caminos tradicionales, invadidos por la vegetación, se desvanecen irremisiblemente ante el irrefrenable despliegue de las pistas forestales, aptas para vehículos pero muy ineficientes para el desplazamiento a pie. En esta ruta procuraré evitarlas, algo que, lamentablemente, no siempre será posible. De hecho, aproximadamente la mitad del itinerario discurre por pistas.

Peña Bistruey desde Peña MaldrigoVista del Bistruey desde Peña Maldrigo.

Salgo de Lores (1.180 m) por la pista que, casi llaneando y siguiendo el curso del arroyo de Rilores, marcha con rumbo noroeste, dejando a la derecha las llamativas calizas de la Espundia y la peña Llana.

Desde el camino veo, en la ladera meridional del Alto de las Arras, el collado por el que he de pasar.

Hacia el BistrueyPista a la orilla del Rilores. Me dirijo al collado en la ladera del Alto de las Arras.

Sin coger ninguna desviación (ni la que, por la derecha, sube por el valle del arroyo Recuenca, ni la que, por la izquierda, se adentra en el valle de Ocejo), prosigo por el camino principal, Rilores arriba, hasta que el arroyo se encajona, y la pista, incapaz de seguirlo, se rinde y desaparece (1.280 m, 2,9 km).

Hacia el BistrueyCurioso promontorio con agujero que anuncia la proximidad del fin de la pista.

Comienzo entonces a subir por la empinada cuesta que cae a mi derecha, que no es otra cosa que el inicio de la larga ladera del Alto de las Arras. El terreno (la típica pendiente que alterna praderas y resaltes calizos) es pino y carece de senderos definidos; pero, sin vegetación que entorpezca la marcha, se anda bien.

Hacia el BistrueyRemonto la pendiente que asciende al otro lado del promontorio de la fotografía anterior.

Una primera brecha en la muralla caliza (1.400 m, 3,3 km) me deja en los pastizales de Dehesa Mayor.

Hacia el BistrueyLa primera brecha.

Sigo subiendo hacia una segunda brecha, dejando bastante a la derecha una fuente provista de un vetusto abrevadero.

Fuente en Dehesa MayorFuente en Dehesa Mayor.

Superada la segunda brecha, alcanzo el bucólico collado que poco antes veía desde la pista (1.540 m, 3,7 km).

Desde el collado, asciende hacia la collada del Aire una faja desbrozada por la que no debo tirar. El sendero que me interesa, oculto a la vista por un inoportuno grupo de escobas, arranca de la base de la faja desbrozada, y marcha a media ladera con rumbo noroeste.

Hacia el BistrueyCollado del Alto de las Arras, faja desbrozada y sendero.

Se trata de un buen camino, casi horizontal, que cruza el brezal de la ladera occidental del Alto de las Arras, y desemboca en el amplio collado Villajilar (1.554 m, 4,9 km), donde entronca con la larga, ancha y terrible pista de los puertos de Pineda.

Collado VillajilarEl collado Villajilar desde la senda.

Que la montaña se encuentre atiborrada de infraestructuras de este tipo es posible que tenga su justificación social o económica, aunque no deja de sorprender su incremento exponencial en un mundo donde las actividades ganaderas tradicionales están en trance de desaparición. No obstante, si es así, podría discutirse, e incluso aceptarse, su idoneidad.

El asedio a la montañaKilómetros de alambradas y vallas en mal estado....

El asedio a la montañaKilómetros y más kilómetros de pistas forestales...

El asedio a la montañaSuelos expuestos a la erosión...

El asedio a la montaña¿Quién paga estos costes?, ¿a quién benefician?

Ahora bien, si el objetivo fundamental de esta maraña de pistas forestales es facilitar la actividad cinegética, debería ser tarea prioritaria devolver la montaña al estado que nunca debió perder de medio natural alterado por el hombre en lo estrictamente imprescindible para el desempeño de actividades de más enjundia que las meramente deportivas o de divertimento. No hay que olvidar, además, que los cazadores, como buenos deportistas que son, no necesitan para nada toda esta parafernalia infraestructural.

La pista prosigue hacia el noroeste rasgando descaradamente la ladera de la peña Larzón. Después, se adentra brevemente en territorio cántabro y alcanza el chozo Piedras: caseta y establo en la cabecera de la riega Vado (1.660 m, 6,6 km).

Chozo PiedrasChozo Piedras. A la izquierda asoma el Bistruey, y sobre el chozo, difuminados en la distancia, los Picos de Europa.

Chozo PiedrasChozo Piedras. Aunque la pista que se divisa arriba a la izquierda también llega al collado de las Cárdinas, el ascenso se efectuó directamente desde el chozo.

Peña Cigal desde el chozo PiedrasCaloca y la peña Cigal desde el chozo Piedras.

Abandono aquí la pista y, atrochando campo a través, subo derecho por terreno despejado al collado de las Cárdinas (1.855 m, 7,9 km).

Collado de las CárdinasVista hacia atrás desde la subida al collado de las Cárdinas. A la izquierda del chozo Piedras se ven las praderías de Caloca.

Collado de las CárdinasLlegando al collado de las Cárdinas.

Collado de las Cárdinas y Peña PrietaEl collado de las Cárdinas y Peña Prieta.

En el collado, mirando hacia la imponente mole de Peña Prieta, se yergue, a mi izquierda, la Cárdina; y, a mi derecha (hacia donde debo dirigirme), el rocoso y enmarañado promontorio que antecede al Bistruey (cota 1.918).

El Bistruey desde el Pico PumarVista desde el Lezna del tramo final de la ascensión.

Busco entre las escobas la senda que, sin coronar esta cumbre, cruza en suave ascenso su ladera suroeste.

BistrueyLa cumbre del Bistruey y la característica gran oquedad de su antecima oriental.

La trocha me deja al pie de la rampa final del Bistruey (1.900 m, 8,6 km), por la que, siguiendo un cómodo sendero y tras sortear, al lado de la misma cima, una última alambrada, corono la montaña (2.000, 9,1 km).

Vistas desde la cima

Distancia (ida y vuelta) 18,2 kilómetros
Ascensión acumulada 930 metros

Distancia (ida) 9,1 kilómetros
Ascensión acumulada 880 metros

Mapa de la ruta Track
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