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El Yordas

La silueta triangular del Yordas, reflejándose en la superficie del embalse, dibuja el horizonte probablemente más fotografiado de Riaño.

Yordas

Yordas

Desde su altivez, la espléndida mole caliza parece ajena a los avatares humanos. Sin embargo, en los últimos tiempos, algo ha cambiado también en ella. Y es que por sus viejos caminos, hoy más solitarios que nunca, apenas deambula el vago recuerdo de tiempos antiguos rebosantes de actividad.

Salgo de Liegos (1.130 m) por la pista que, entre Solasierra y la Peña de las Canales, marcha hacia el sur en dirección al Yordas.

YordasCara norte del Yordas (clic en la imagen para ampliar).

Es el largo camino que, un poco más adelante, siguiendo el curso del río Valverga, atraviesa el valle de San Pelayo y alcanza el collado de Lois.

Lo abandono nada más aproximarme al río para tomar otro que pone rumbo al sureste y cruza el Valverga (1.105 m, 2,1 km). Aquí se encuentra una de las puertas que permiten salvar la alambrada que rodea el conjunto Yordas-Peña de la Collada, instalada hace varios años con la finalidad de conseguir la introducción bajo control de ejemplares de cabra montés.

YordasEl Yordas visto desde las Viescas.

La pista comienza a ganar altura por las laderas del monte Burín, pasando justo por encima de un buen manantial de agua fresca (1.140 m, 2,5 km).

yordasLa piramidal silueta del Yordas vista desde el Mediodía.

Podría seguir por la pista hasta la majada Burín, pero considero excesivas sus vueltas y revueltas para ganar, a fin de cuentas, trescientos metros de desnivel; así que decido, en un claro del bosque desde donde se ve la cima del Yordas (1.250 m, 3,1 km), acometer una subida más decidida. Allí mismo doy con una antigua senda que sale rápidamente a la majada, en el límite superior del hayedo (1.420 m, 4 km).

YordasCamino del Yordas, en el límite superior del bosque, se encuentra la majada Burín. Más abajo, en el piedemonte de los cordales que se elevan hasta la Cordillera de Pármede, queda Burón, con el valle de Rabanal a la derecha, y el de Mirva a la izquierda. A lo lejos, el fondo omnipresente de los Picos de Europa.

Desde la majada, el terreno continúa en franca subida hasta el collado Burín (1.690 m, 5,2 km), donde termina la abrupta pared oriental del Yordas.

YordasEl Yordas y el collado Burín. Fotografía tomada desde el Cueto Cabrón.

Trepar por ella requiere una cierta pericia, aunque carece de obstáculos notables. En primer lugar, hay que superar una fuerte pendiente tapizada de gayuba, para después acometer la trepada propiamente dicha.

YordasEl Yordas visto desde la Sierra de Hormas.

Lo más conveniente es dar un pequeño rodeo, progresando en ligero ascenso hacia el sur, hasta encontrar la zona que presenta menos dificultades.

YordasEl Yordas y Riaño.

Luego, zigzagueando para evitar el terreno más complicado, se sube hasta un resalte contiguo a la cima, algo aéreo pero que se supera con facilidad.

YordasEl cordal de Peña Prieta y el bosque de Hormas desde la cima del Yordas.

Salvar el desnivel de algo más de ochocientos metros que separa Liegos de la cumbre, erguida a 1.964 metros, viene a llevar entre tres y cuatro horas.

YordasRiaño desde la cima del Yordas.

Para quienes prefieran emociones menos fuertes, es más aconsejable que, desde el collado Burín, desciendan por la pendiente que da vista a Riaño hasta el lugar donde el escarpado espolón sur de la montaña se hace accesible (1.620 m); por ahí se pasa bien a la inclinada ladera meridional del Yordas, por la que, sin sobresaltos, se llega a la cima.

Distancia (solo ida) 6 kilómetros
Ascensión acumulada 890 metros

Mapa de la ruta Track
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