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Ascensión al Valdepino desde los Beyos por el Derrabáu y el Jucantu

En la vertiente oriental de los Beyos, al noroeste de la Conia, se despliega una formidable barrera de paredes, agujas y precipicios. Hasta la Cabritera, esta barrera, en lo que cabe denominar genéricamente territorio Rues (cabeceras de las riegas Trespuniellos, les Cruces y Viarcellos), impide cualquier posibilidad de aproximación desde el Sella a las pacíficas majadas ubicadas al pie del Valdepino.

Vistas del Valdepino

Sin embargo, un poco más allá, en el Jucantu, la abrumadora muralla oriental de los Beyos del Sella ofrece una tregua relativa, una puerta hacia las suaves praderas de Gioves y Agüergo. Allí, en la ladera del Jucantu, se encuentra el Derrabáu, un idílico paraje al que se puede llegar desde el Puente la Huera o, por un camino más largo, pero también más llevadero, desde el Puente Vidosa.

El Jucantu y el DerrabáuEl Jucantu y el Derrabáu. Fotografía tomada desde el valle Mura.

Salgo de Puente Vidosa (290 m) por el camino que, tras pasar junto a la solitaria construcción de la Batuda (460 m, 0,7 km), llega a la aldea abandonada de Rubriellos (510 m, 0,9 km).

Riega de AguasalioLa riega de Aguasalio desemboca en el Sella al lado de Puente Vidosa.

La BatudaLa Batuda.

RubriellosRubriellos.

Desde la parte alta del pueblo, la senda prosigue su avance hacia el sureste, para afrontar la subida de la Canal, la dura cuesta que culmina en el collado Cocoba (760 m, 1,6 km). Atención a la vuelta, pues veremos que al llegar al collado se abren varios senderos, y deberemos coger el más bajo.

JucantuEste es el terreno que me aguarda hasta la cima del Jucantu desde el collado Cocoba.

Peña Ñorín desde el collado CocobaDe izquierda a derecha: el Pozúa (con la Devesa delante), el Niajo y Peña Ñorín. Fotografía tomada desde el collado Cocoba.

Desde el collado, desciendo unos metros para cruzar el cauce de la riega Llaganozos (720 m, 1,9 km). Viene después la fuerte pendiente del monte Valleyones, por la que el zigzagueante sendero arriba al Estosu (900 m, 2,5 km), un hombro donde reposan las ruinas de una cuadra.

El EstosuEl Estosu.

Hasta el Estosu he llegado por un camino bastante evidente y fácil de seguir. A partir de aquí, el sendero desaparece, aunque tal circunstancia no supone ningún contratiempo porque el Derrabáu se encuentra a la vista. Me separa de él una larga e inclinada pendiente de hierba, interrumpida bruscamente a la derecha por los precipicios que caen sobre el Sella.

El Derrabáu visto desde el CarriáEl itinerario al Derrabáu. Fotografía tomada desde la cima del Carriá.

Es menester avanzar con tiento, sin arrimarse demasiado al abismo, pues aunque el terreno es fácil, también el peligro es real, como lo atestiguan las alambradas colocadas a lo largo de la ladera para evitar que el ganado se despeñe.

El Derrabáu y el JucantuEl Derrabáu y el Jucantu.

El hombro (casi horizontal) del Derrabáu (1.160 m, 3,4 km), parece, por la placidez de su campera, un lugar irreal en el atormentado universo de los Beyos. Aquí hubo majada, y hasta aquí suben aún las vacas para aprovechar sus nutridos pastizales.

DerrabáuVista desde el Derrabáu hacia el noroeste.

El DerrabáuVista desde el Derrabáu hacia el sur.

Sobre el Derrabáu se yergue el Jucantu, otro excepcional balcón colgado sobre los Beyos.

Peña Ñorín desde la ladera del JucantuPeña Ñorín vigila mi subida al Jucantu.

Vistas del Jucantu y la Cabritera

Su cima (1.389 m, 4 km) se alcanza, con esfuerzo pero sin dificultad, ascendiendo ligeramente por la derecha de la divisoria.

JucantuDesde su cima, el Jucantu me muestra la esencia de los Beyos: un laberinto vertical de torres y abismos que provoca recelo tan solo con mirarlo. Cuesta creer que el hombre se adaptara a vivir aquí, en esta tierra tan bella como dura, inhóspita y atormentada.

JucantuEl Derrabáu visto desde el Jucantu.

Desciendo del Jucantu hacia les Camperines (1.357 m, 4,4 km), el collado que lo une a la Cabritera. Más abajo diviso la recoleta majada Gioves. Aunque me tienta la idea de bajar hasta ella para refrescarme en su fuente y descansar en su plácida campera, continúo con mi plan y subo a la Cabritera (1.388 m, 4,5 km), una montaña que solo muestra su verdadero ser cuando uno se asoma a sus espeluznantes cortados orientales, los que caen hacia el Sella.

Vista hacia el oeste desde el ValdepinoEl Jucantu y la Cabritera. Fotografía tomada desde la cima del Valdepino.

Bajo de la Cabritera al suave collado Gioves (1.341 m, 4,8 km), desde donde, procurando no perder altura y esquivando algún resalte menor, alcanzo la collada de Pasa (1.501 m, 5,8 km).

Ya por terreno conocido (véase la ruta al Valdepino por la Jastia), alcanzo la terraza de la Jastia (1.615 m, 6,1 km) y su collado (1.650 m, 6,7 km), por el que, tras acceder a la fácil ladera norte, corono el Valdepino (1.745 m, 7,3 km).

Vistas desde la cumbre

Si desea regresar por un itinerario diferente, vea las rutas al Valdepino por Agüergo o Gustalcuendi.

Distancia (total) 14,5 kilómetros
Ascensión acumulada 1.820 metros

Mapa de la ruta Track
Índice de ascensiones al Valdepino
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