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Tiro Tirso

Tiro Tirso es la tercera cumbre más alta de Picos, superada tan solo por Torrecerredo y la Torre del Llambrión.

Las tres montañas pertenecen a los Urrieles, y las tres alcanzan una altitud muy similar (entre los 2.640 y los 2.650 metros). De hecho, la principal diferencia entre los tres gigantes reside en la dificultad para alcanzar sus cimas.

Vistas de Tiro Tirso

Es cierto que coronar cualquiera de las tres exige trepar y superar algunos pasos aéreos; pero, en el caso de Tiro Tirso, la dificultad, la exposición y el compromiso son mucho mayores.

Cima de Tiro Tirso

Aunque, de cara a la supervivencia, lo mejor es partir siempre del presupuesto de que no hay montaña fácil, Tiro Tirso no es, desde luego, una montaña para principiantes.

La primera ascensión conocida a Tiro Tirso la efectuó Gustavo Schulze el 19 de septiembre de 1906. El gran alpinista y geólogo alemán ascendió en solitario por la cara sur, abriendo una vía bastante más difícil que la que discurre por la cresta noroeste, que fue por donde descendió y por donde subiremos nosotros.

Salimos del Cable (1.850 m) por el cómodo y muy concurrido camino a Cabaña Verónica.

Pasada la horcadina de Covarrobres (1.915 m, 1,1 km), el sendero, ancho y prácticamente horizontal, discurre por debajo de los espectaculares paredones de Peña Olvidada, dejando a la izquierda las pequeñas lagunas glaciares de los pozos de Lloroza.

Al llegar a la Vueltona (1.935 m, 2,3 km), el camino se bifurca. El ramal de la izquierda, más ancho y de suave trazado, se dirige a las antiguas minas de Altaiz. Nosotros proseguimos por el balizado ramal de la derecha, más pino y pedregoso.

Tras una serie de revueltas, alcanzamos una nueva intersección (2.225 m, 3,7 km). La senda de la derecha pone rumbo al collado de la Canalona y Peña Vieja. Nosotros continuamos por el camino señalizado hacia Cabaña Verónica y los Horcados Rojos.

El sendero suaviza su ascenso; luego, baja ligeramente (2.215 m, 4,2 km); y, después, retoma la subida para alcanzar un collado donde nuevamente se bifurca (2.273 m, 4,5 km).

La vereda de la derecha enfila hacia el collado de los Horcados Rojos, lugar de paso hacia el jou de los Boches y la vega de Urriellu. La de la izquierda, por la que continuamos, se encamina al cercano refugio de Cabaña Verónica.

Cabaña VerónicaCabaña Verónica y su entorno.

Desde Cabaña Verónica (2.330 m, 4,8 km), proseguimos remontando los promontorios rocosos que se alzan a poniente del refugio, mal situado, por cierto, en el mapa del IGN (hemos señalado en el mapa su posición correcta).

Hacia collada BlancaRemontando las pequeñas cotas que se alzan al oeste del refugio.

En esta zona, suelen proliferar los hitos por doquier. Nosotros, desde la cima de los promontorios (2.370 m, 5 km), bajamos directamente a la somera depresión que antecede a los inmensos hoyos Engros.

Itinerario a collada BlancaCollada Blanca desde la cima de los promontorios.

Hacia collada BlancaItinerario a collada Blanca por la vira de los hoyos Engros.

Una vez en el borde de los hoyos, en lugar de descender a su fondo, nos dirigimos hacia las rocas planas que tenemos a nuestra derecha. Un poco más allá, arranca una cómoda vira que, sin perder altura, va bordeando los hoyos Engros por el norte, y nos deja en collada Blanca (2.372 m, 5,9 km).

Collada BlancaLlegando a collada Blanca.

Desde collada Blanca, tras bajar unos metros por el sendero que se dirige al hoyo Grande Cimero, giramos a la izquierda para pasar por debajo de los resaltes de Torre Blanca y descender al hoyo Tras Llambrión (2.330 m, 6,3 km).

Hoyo Tras LlambriónItinerario seguido para adentrarnos en el hoyo Tras Llambrión. Obsérvese la cueva en la ladera de la Torre de las Llastrias, buena referencia al estar situada en la vertical del resalte por cuya base pasamos.

Torrecerredo desde el hoyo Tras llambriónEl Picón y Torrecerredo vistos desde la entrada al hoyo Tras Llambrión.

Remontamos, después, esta umbría depresión, y, dejando a la izquierda sus menguantes heleros, alcanzamos la horcada que separa Tiro Tirso de la Torre del Llambrión (2.570 m, 7,2 km).

Hoyo Tras LlambriónEl hoyo Tras Llambrión.

Hoyo Tras LlambriónVista hacia atrás del hoyo Tras Llambrión.

En la horcada arranca la intimidante cresta noroeste de Tiro Tirso.

La cresta tiene dos partes muy diferentes, separadas por una minúscula brecha, donde, a mi juicio, se halla el paso más comprometido de la ascensión.

Tiro Tirso desde el TesoreroTiro Tirso y su cresta noroeste. Fotografía tomada desde el Tesorero.

La primera parte de la cresta, muy aérea, se caracteriza por su buena roca (salvo en el arranque). En cambio, en la segunda, disminuye la sensación de exposición pero empeora notablemente la calidad de la roca.

La trepada hasta la cima es continua, y, aunque se puede considerar corta (salva un desnivel de unos 70 metros), debe acometerse con todo el cuidado del mundo, y solo por quien se sienta seguro en parajes tan abismales. La dificultad, muy mantenida, oscila entre el segundo y el tercer grado. El destrepe, por supuesto, resulta también bastante complicado.

Cresta noroeste de Tiro TirsoCresta noroeste de Tiro Tirso. Fotografía tomada desde la Torre del Llambrión.

La cresta comienza con lo que (siempre a mi juicio) es uno de sus pasos clave: un muro casi vertical, de unos 6 metros y roca dudosa.

Podemos afrontarlo directamente (describiendo una diagonal hacia la derecha) o rodearlo por la izquierda.

Si lo rodeamos, nos encontraremos con una fisura de roca sólida, pero con muy pocos agarres y un cierto empuje hacia atrás, bastante complicada de destrepar.

Aunque se trata de una decisión subjetiva, porque depende de las características físicas de cada uno, yo prefiero encarar el muro directamente.

Ascensión a Tiro Tirso

Ascensión a Tiro TirsoSuperando el muro inicial.

Seguimos después por el mismo filo, donde, entre tramos más tumbados, se intercalan tres resaltes, el último de los cuales, algo más largo y pronunciado, nos deja al pie de una placa, no muy inclinada pero impresionante por el vacío que se abre a nuestro alrededor, y a la que hemos de subir superando un corto escalón parco en agarres y apoyos.

Ascensión a Tiro TirsoResaltes previos a la primera placa.

La sigue otra placa de similares características que acaba de golpe en la brecha antes calificada como el paso más comprometido de la ascensión.

Ascensión a Tiro TirsoEn la segunda placa.

La primera impresión es que resulta imposible continuar. A nuestros pies tenemos un muro liso y vertical de unos 3 metros. No se ven apoyos, y las presas de mano, pese a su solidez, tampoco transmiten demasiada seguridad. El suelo parece inalcanzable.

Hemos de armarnos de valor y encarar el terrible patio que cae al hoyo Tras Llambrión. Estudiando bien cada movimiento y desviándonos ligeramente a la izquierda del filo, encontraremos las presas justas para solucionar el problema. Lo único positivo de este paso es que a la vuelta, al hacerlo en subida, resulta mucho más sencillo (de hecho, luego no lo citaremos como uno de los más comprometidos del descenso).

Si al dar vista al hoyo Tras Llambrión, la exposición nos parece excesiva, existe otra posibilidad para destrepar la brecha. Aprovecharemos para ello una minúscula presa para el pie derecho situada casi en la misma divisoria. Cargando el peso en esta presa y buscando agarres bajos, podremos bajar el pie izquierdo hasta el suelo.

A partir de la brecha, abandonamos el filo para progresar por su izquierda (aunque siempre cerca de él), es decir, por la cara norte de la montaña, lo que explica el dramático empeoramiento de la calidad de la roca.

Aún hemos de salvar un murete antes de que las dificultades (que no el peligro) disminuyan definitivamente.

Ascensión a Tiro TirsoMala roca por encima de la brecha.

Un poco más arriba, volvemos a la cresta para cruzarla y alcanzar la inmediata cima de Tiro Tirso por su soleada cara sur (2.640 m, 7,3 km).

El descenso, como antes se dijo, no resulta sencillo. Destacaré los que, en mi opinión, son sus tres tramos más comprometidos, que coinciden con las zonas más verticales de la cresta.

El primero (en el sentido de bajada) es el muro previo a la brecha: vertical y de roca que no transmite buenas sensaciones, con los apoyos difíciles de ver.

Tiro TirsoLos dos montañeros que descienden están a punto de encarar el muro previo a la brecha.

El segundo lo encontramos en el escalón de acceso a la primera placa, con pocos agarres y las presas de pie muy escondidas también (conviene fijarse bien en la subida).

La última complicación la tenemos en el muro inicial, cuya roca mediocre obliga a extremar las precauciones antes de cada paso.

Vistas desde la cima

Distancia (total) 14,6 kilómetros
Ascensión acumulada 1.020 metros

Mapa de la ruta Track
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