Picos de Europa Otras montañas Fauna Flora Gea

Peña Remoña: integral del cordal

Los farallones rocosos que culminan en las tres cimas de Peña Remoña cierran por el oeste el circo de Fuente Dé, dibujando con sus líneas verticales una de las estampas más agrestes de los Picos de Europa.

YouTube

Peña RemoñaPeña Remoña, desde su espolón oriental.

Ahora bien, la sensación de inaccesibilidad que transmite la montaña es sólo aparente, pues tanto desde la vega de Liordes, por las laderas septentrionales de la peña, como desde Campodaves o la majada de Remoña, por las laderas meridionales, se puede subir andando hasta la cumbre.

Peña RemoñaPanorama del cordal de Remoña desde la Padierna. Se ven, además, el resto de las Peñas Cifuentes, la Bermeja y Peña Santa (clic en la imagen para ampliar).

Peña Remoña remata el tramo más oriental de las Peñas Cifuentes, un tramo que arranca de la canal del Pedejo y se alarga hacia el este a lo largo de dos kilómetros, contados desde el collado de Remoña hasta la cumbre más baja de Peña Remoña.

Peña RemoñaPanorama del cordal de Remoña desde el Sedo de la Padierna (clic en la imagen para ampliar).

En el cordal, que se mantiene siempre por encima de los 2.100 metros (salvo en la cima oriental de Peña Remoña), destacan nueve vértices: el Tiro de Pedejo, las dos cimas de la Peña la Regaliz, las tres de la Torre del Alcacero y las tres de Peña Remoña. El recorrido de la cresta es una gratificante actividad carente de dificultades.

Desde Cañabedo (1.370 m), por el Cabén y el sedo de Remoña, se alcanza el collado homónimo. Para llegar hasta aquí, puede verse Integral de las Peñas Cifuentes (I): la Torre de Salinas (por la cresta oriental).

En el collado de Remoña (2.035 m), en lugar de bajar a la vega de Liordes por el sendero marcado, se tira rumbo al este, hacia el contrafuerte del Tiro de Pedejo.

Pedejo y RegalizLa vertiente de Liordes del Tiro de Pedejo (derecha) y la Peña la Regaliz (izquierda).

Sin perder altura, nos acercamos al resalte situado en la base de la montaña y lo superamos mediante una fácil trepada. Encaramos a continuación una fuerte pendiente que nos deja en la cresta, muy cerca de la cima. Una vía insospechadamente fácil, sobre todo para quienes, viniendo del Cabén de Remoña, lo primero que ven de la peña son sus lisas paredes occidental y meridional, cortadas a pico sobre la canal del Pedejo.

También es posible alcanzar la cumbre de una forma más sosegada perdiendo algo de altura desde el collado de Remoña para rodear los resaltes calizos (1.980 m). Enseguida aparece una pina pendiente herbosa que asciende al collado oriental de la montaña (2.126 m), desde el que se sube a la cima (2.189 m) por su algo descompuesta ladera oriental.

Abandonamos la cumbre bajando hacia el collado oriental (2.126 m). Una vez en el collado, hay que descender unos metros por la vertiente de Liordes o la de las Traviesas (más fácil por aquí) para esquivar unos salientes rocosos.

Peña RemoñaEl cordal de Remoña desde la primera cima de la Peña la Regaliz.

Luego, se asciende hacia la brecha occidental de la Peña la Regaliz, desde donde enseguida se gana su primera cima (2.196 m).

Destrepar la corta arista oriental de la montaña no plantea problemas, pero, si a alguien le resulta comprometido, puede evitarla con un ligero rodeo, bajando de nuevo a la brecha occidental para continuar por la vertiente de las Traviesas hasta llegar a la altura de un canalizo algo expuesto, pero que se remonta bien y desemboca en la cresta.

peña remoñaPeña Remoña y la Torre del Alcacero. Fotografía tomada desde la Torre de Salinas.

Sin dificultades se corona la segunda cima de la Peña la Regaliz (2.193 m) (algo desplazada hacia el norte y con una buena explanada herbosa a su lado), así como el Alcacero occidental (2.219 m) y el central (2.225 m). Desde este vértice, por la misma cresta o rodeando por la izquierda las primeras prominencias, se sube, sin necesidad de trepar, al Alcacero oriental (2.239 m), el vértice más alto del cordal.

Restan tan sólo los tres puntos culminantes de peña Remoña. El más alto, el occidental, de excelente y compacta roca, se gana cómodamente, tras superar por la derecha un breve canalizo.

Peña RemoñaPeña Vieja y Fuente Dé desde Peña Remoña.

La cima (2.227 m) es un aéreo viso desde el que, además de la vega de Liordes y una buena porción de Picos, se contempla la Liébana y su horizonte de montañas.

El acceso a las otras dos cimas de Remoña exige desandar la cresta de la peña hasta dar con una pendiente de hierba marcada con hitos por la que se puede llegar a Liordes.

Al poco de empezar a bajar, se abandona la rampa y, esquivando pequeños resaltes y efectuando fáciles destrepes, se desciende, tirando poco a poco hacia la derecha (este), hasta alcanzar la cota de los 2.060 metros.

A partir de aquí, por terreno más sencillo, se sube por pedreros y zonas herbosas a la segunda cima de Peña Remoña (2.115 m), donde los cortados de la montaña hacia el circo de Fuente Dé adquieren un aspecto sobrecogedor.

Sin obstáculos reseñables se corona la tercera cumbre (2.050 m). Aunque es la más baja, aquí la sensación de vacío que envuelve al observador cuando mira hacia Fuente Dé es aún mayor que en los dos vértices anteriores.

Peña RemoñaPeña Remoña desde su vértice oriental.

El descenso a la Vega de Liordes se realiza por terreno sinuoso pero fácil, dejando a la derecha el socavón principal de las antiguas minas de Liordes.

El regreso a Cañabedo puede hacerse por el sedo de Remoña o, si se prefiere variar algo el itinerario de ida, por la canal de Pedejo.

Mapa de la ruta Track
site stats