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La Peña de los Redondos desde Celada de Roblecedo

Entre el Valdecebollas y la Verdiana, en la divisoria del valle de Redondos y el valle de Castillería, se eleva un llamativo nudo calizo que tiene su punto culminante en la Peña de los Redondos (1.875 m), notable valladar que limita por el este el collado de Villagonzalo, y a cuyos pies, en la zona conocida como Campullao, nace el río Castillería.

La Peña de los Redondos desde la VerdianaVista de la Peña de los Redondos desde la Verdiana.

Ligeramente al sureste de la Peña de los Redondos, sobre el chozo de las Traviesas, se alza la Peña Tejedo (1.856 m), topónimo mal situado en el mapa del IGN.

En Celada de Roblecedo (1.200 m), aparco el coche al lado de la iglesia de Santa Eulalia de Mérida, y comienzo a caminar por sus muy tranquilas calles (al menos, en este desapacible domingo abrileño), en las que solo me topo con un perro lanudo, que enseguida viene a saludarme, y un amable vecino que me da toda suerte de explicaciones.

Celada de Roblecedo

Celada de RoblecedoCelada de Roblecedo.

A la salida de Celada, cruzo el río Castillería, y tiro ladera arriba por una buena pista que no tarda en sumergirse en un espléndido bosque donde medran numerosos robles de gran porte (1.280 m, 1,1 km).

Siempre es un placer pasear por el profundo silencio de estos bosques centenarios, aunque, en esta ocasión, rompa ese silencio el áspero rebudio de un jabalí, oculto en la espesura, pero valiente sin duda para no importarle delatar de ese modo su presencia en esta tierra de empedernidos cazadores.

Entre los robles se deja ver una caseta que pone una pincelada de color a tan tranquilo paseo, antes de que, un poco más arriba, la nieve se apodere del terreno, y la progresión exija redoblar los esfuerzos.

Bosque de Celada de Roblecedo

En una pronunciada curva (1.490 m, 2,9 km), el camino sale del bosque y marcha rectilíneo hacia las Peñas Piedras Molineras, topónimo evocador del trabajo tallador que antaño realizaban aquí los habitantes de Celada. Algunas de esas piedras todavía reposan esparcidas por el terreno.

Hacia la Peña de los RedondosAl salir del bosque se divisa, a cierta distancia todavía, la Peña de los Redondos.

Peñas Piedras MolinerasPistas forestales, alambradas, cotos de caza, prohibiciones... Solo el invierno y sus temporales refrenan el sentimiento posesivo y el asedio a la montaña. Fotografía tomada en las Peñas Piedras Molineras, a 1.677 metros de altitud.

La Verdiana desde las Peñas Piedras MolinerasLa Verdiana (conocida como los Quindios en el valle de Castillería) desde las Peñas Piedras Molineras.

En la sillada contigua a las Peñas Piedras Molineras (1.677 m, 4,1 km), el camino se divide. El ramal de la izquierda llanea hacia el chozo de Campullao (sito en el piedemonte de la Peña de los Redondos y visible desde donde me encuentro) y el collado de Villagonzalo. El de la derecha, por el que prosigo, sube a la vaguada limitada por Peña Tejedo y Peña Briame, y alcanza el collado de las Traviesas (1.805 m, 5,2 km), al otro lado ya del núcleo presidido por la Peña de los Redondos.

Hacia la Peña de los RedondosVista hacia atrás desde las inmediaciones del collado de las Traviesas, con las estribaciones de la Peña Briame, a la izquierda, y de la Peña Tejedo, a la derecha.

A mi derecha queda el Cueto de Comunales; y, a mi izquierda, envuelta en una densa niebla, Peña Tejedo. Me adentro en los nevados (y hoy tenebrosos) recovecos calizos de esta última, y, dejando a la izquierda el remozado chozo de las Traviesas, alcanzo la cumbre (1.856 m, 5,7 km).

Chozo de las TraviesasEl chozo de las Traviesas.

En la cima de Peña Tejedo, la encainada que me envuelve hace que lo poco que se vislumbra parezca más lejano de lo que en realidad está.

Peña de los Redondos desde Peña TejedoLa Peña de los Redondos desde Peña Tejedo.

La Peña del Sol desde la Peña de los RedondosLa niebla no permitió más vistas desde la cima.

Aguardo durante un rato, hasta que el desapacible viento del suroeste arrastra las nubes lo suficiente para divisar, durante unos instantes, la Peña de los Redondos. Compruebo, entonces, que solo me resta bajar al somero collado (1.833 m, 6 km) que separa ambas peñas, para, a continuación, sin apenas esfuerzo, coronarla (1.875 m, 6,3 km).

Distancia (ida y vuelta) 12,9 kilómetros
Ascensión acumulada 740 metros

Distancia (ida) 6,3 kilómetros
Ascensión acumulada 705 metros

Mapa de la ruta Track
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