Picos de Europa Otras montañas Fauna Flora Gea

El Gilbo (por la cresta oriental)

Los amplios valles en los que terminaba la vertiente septentrional de la Sierra Negra han sido anegados por el embalse de Riaño, con la única excepción de la elevada depresión en la que se asientan los pueblos de Carande y Horcadas.

HorcadasHorcadas y el Pico Jano.

Entre el pantano y esta zona de praderas, por donde hoy pasa la carretera, se encumbra un escarpado murallón calizo, de dimensiones relativamente modestas, pero en extremo abrupto como corresponde a un macizo calcáreo.

GilboEn la umbría de su cara norte se vislumbra la estrecha rampa, ligeramente nevada, que conduce a la cima del Gilbo. Por encima de ella, la escarpada cresta oriental de la montaña se eleva hasta la cima secundaria. Delante del Gilbo, la Peña Sarnosa y la Peña Vallarqué; y, en primer término, la iglesia de San Martín, traída a Riaño desde su emplazamiento original en Pedrosa del Rey (clic en la imagen para ampliar).

Su punto más alto es el muy conocido Pico Gilbo (1.677 m), llamativo monolito que constituye uno de los elementos más singulares de la Montaña de Riaño.

GilboLa Montaña de Riaño. El Gilbo es el primer pico empezando por la izquierda (clic en la imagen para ampliar).

Salimos de Horcadas (1.130 m) por la pista que, entre el Raso y el Cueto Casnello, se interna en el bosque y se dirige a las praderas de las Vallejas, en la base del Gilbo.

Horcadas y el GilboDe Horcadas sale una pista que, entre el Raso y el puntiagudo Cueto Casnello, se aproxima a las paredes del Gilbo. Detrás del Gilbo se eleva el Yordas; y, al fondo, la nevada cúpula de Peña Ten.

Dejamos atrás la fuente de las Pecinas (1.255 m, 1,1 km) y la de Coto Rubio (1.300 m, 1,8 km), y llegamos al Prado de la Collada (1.300 m, 2,1 km), donde el camino se bifurca: el ramal de la derecha (más marcado) desciende y regresa a Horcadas pasando al lado del collado del Baile; el de la izquierda, que es el que nos interesa, continúa subiendo hasta una valla, donde termina la pista (1.325 m, 2,3 km).

RiañoRiaño y la sierra de Hormas desde el camino de ascenso al Gilbo.

Cruzamos una valla y continuamos ascendiendo por un estrecho sendero hacia la Pedrera, el collado que forman el Gilbo y la Peña Sarnosa (1.450 m, 2,9 km). De este collado arranca la abrupta cresta oriental del Gilbo, que salva unos 200 metros de desnivel en algo menos de medio kilómetro.

GilboEl collado entre el Gilbo y la Peña Sarnosa (la Pedrera). De él arranca la cresta oriental del Gilbo.

La roca de la cresta es, en general, de buena calidad. Algo peor, como siempre, la orientada al norte. Resulta preciso prestar especial atención en los tramos que discurren por esta vertiente, pues a la dudosa calidad de la roca se une el hecho de que, salvo en verano, suele estar húmeda y resbaladiza.

GilboLa cresta oriental del Gilbo vista desde la Peña Sarnosa (clic en la imagen para ampliar).

Al principio, la cresta es fácil aunque exige alguna que otra trepada, y la sensación de vacío va creciendo.

GilboIniciando la ascensión por la cresta oriental.

Pero, poco a poco, la cosa se va complicando. A partir de unos 1.550 metros de altitud, los pasos son los siguientes:

1. Fisura vertical por la vertiente sur (III+): buena roca con excelentes agarres, pero muy expuesto.

GilboEn el paso 1 (III+).

GilboLa flecha señala la situación del paso 1.

2. Resalte para acceder al tramo horizontal (II): roca mediocre si se hace por el filo.

3. Tramo horizontal (I+): Aéreo, con buena roca, en general.

GilboTramo horizontal de la cresta.

4. Acceso al último resalte (II): buena roca, expuesto.

GilboLlambrias previas al último resalte.

5. Último resalte y tramo afilado de la cresta (III/III+): roca dudosa, muy expuesto.

GilboEn el tramo afilado de la cresta.

El paso 1 se puede esquivar por la derecha. Aunque, en mi opinión, no se gana gran cosa: algo menos de dificultad pero a costa de progresar por la roca mediocre de la vertiente norte.

El paso 5 se puede evitar por la zona herbosa de la derecha, que se va apartando de la arista para alcanzar, sin grandes problemas, la cima secundaria.

La cresta culmina en la cumbre secundaria del Gilbo, separada de la principal por un collado que no tiene complicaciones.

GilboLa vertiente norte del Gilbo, una imagen menos conocida de la montaña.

Ubicado en el centro de un cinturón de montañas mucho más altas que él, el Gilbo (1.679 m, 3,6 km) ofrece interesantes panorámicas donde quiera que se mire. Destacan las excelentes vistas de la Hoz Oscura, recortada sobre el fondo del Pico Loto, y la agreste estampa de los inclinados estratos que, emergiendo del embalse, conforman la Peña de las Pintas.

Gilbo

GilboDescendiendo por la cresta occidental.

Descendemos por la fácil cresta occidental, aunque la abandonamos enseguida (1.650 m, 3,8 km) para coger la vertiginosa canal sur, somera depresión que deja a la izquierda las vías de escalada más conocidas.

GilboLlegando a la canal sur.

En los tramos iniciales y finales de la canal, los destrepes no son fáciles (III). Hay que contar también con un cierto riesgo de caída de piedras.

GilboResaltes en el tramo inferior de la canal sur.

GilboDescenso por la canal sur.

Una vez en la base de la pared, un relajante paseo por buenos caminos nos devuelve a Horcadas.

Distancia (total) 6,7 kilómetros
Ascensión acumulada 550 metros

Mapa de la ruta Track (Wikiloc)
Índice de ascensiones al Gilbo
site stats