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El Espigüete por la grieta suroeste (descenso por la cresta noroeste)

El Espigüete es, sin duda, una de las cumbres más visitadas de la Montaña Palentina. Su roca caliza lo identifica a la perfección dentro del conjunto silícico del que forma parte.

Vistas del Espigüete

Sus escarpes, su altura, sus dimensiones colosales y la relativa soledad en la que se yergue atraen la atención de todos los amantes de la montaña. No conozco a nadie que no se sienta orgulloso de haber alcanzado su cima.

EspigüeteLa cara norte del Espigüete. A la derecha, la cresta noroeste. Fotografía tomada desde la ladera del Alto del Calderón (clic en la imagen para ampliar).

Hoy, nosotros, más que el orgullo de pisar la cima, buscamos el simple y reconfortante contacto con la gran montaña. Para ello, hemos elegido un par de rutas tan interesantes como poco frecuentadas.

EspigüeteDonde comienza dar el sol, ligeramente a la derecha de la sombra que cubre la cara oeste, se aprecia la grieta suroeste.

En Valverde de la Sierra (1.345 m), cogemos la pista que sale justo a la derecha de la iglesia. Cuando, al poco de echar a andar, el camino se divide en tres, tiramos por el ramal de la derecha.

Después de un tramo suave, comienza una subida más pronunciada y la pista se bifurca (1.417 m, 0,9 km). De nuevo seguimos por la derecha. Coronado el repecho, desembocamos en otra pista que también viene de Valverde (1.490 m, 1,3 km).

EspigüeteSaliendo de Valverde de la Sierra.

Continuamos el ascenso sin tomar ninguno de los sucesivos desvíos que salen hacia la derecha.

Abandonamos la pista cuando, andados 3 kilómetros, a unos 1.650 metros de altitud, un regato la cruza y comienza a descender para dirigirse a Peñalba (unas praderas muy cercanas con una caseta). Ponemos entonces rumbo al este, es decir, nos dirigimos directamente hacia el Espigüete, por las pendientes libres de maleza que forman el valle del arroyuelo.

EspigüeteCara oeste del Espigüete. En rojo, rodeando el hombro por la izquierda, aproximación a la grieta suroeste. La ruta dibujada en verde (muy marcada con hitos) sale de la base del hombro hacia la derecha y va, a través de una estrecha vira con un par de pasos expuestos, en busca de un primer pedrero que puede considerarse una de las vías normales. Las flechas azules señalan el principio y el final de la corta canal oeste. La canal consta de tres resaltes no muy difíciles (II/III, cuidado con la posible caída de piedras). Una vez que se sale de ella, la pendiente se tumba y la progresión es fácil. En amarillo, la vía de la cresta noroeste. Este itinerario casi nunca avanza por el filo de la cresta. Primero lo hace por la izquierda (terreno incómodo con mucha piedra suelta), y, después, por la derecha. Por esta mano salva la característica "uve" (clic en la imagen para ampliar).

El verdor inicial de la ladera va, poco a poco, dando paso a un terreno más pedregoso. En unas pequeñas depresiones (1.950 m, 4 km), seguramente excavadas por la acción del glaciar terminal, persisten los restos de la antigua majada del Carrascal. A la derecha, algo retirado de sus montones de piedras, el verde intenso de la vegetación delata la presencia de un manantial.

EspigüeteAproximándonos al hombro.

Remontamos la dura pendiente que nos separa del hombro de la montaña y lo rodeamos para ganar el collado que se abre entre ambos (2.230 m, 4,9 km).

EspigüeteRodeando el hombro, en una llamativa faja cubierta de vegetación.

EspigüeteTerminando el rodeo del hombro.

Al trasponer el collado, aparece la fantástica grieta suroeste, una hendidura de buena roca que sólo requiere algunas trepadas para salvar la enorme muralla de la montaña y depositarnos en la cresta cimera. La dificultad de los tres pasos más significativos ronda el segundo grado.

EspigüeteIniciando la grieta suroeste.

EspigüetePrimer paso (II).

EspigüeteSegundo paso (II/II+)

EspigüeteTercer paso (II).

EspigüeteEn la ancha cresta que conduce a la cumbre.

Una vez en la fácil cresta cimera (2.370 m, 5,1 km), seguimos por ella con rumbo noreste hasta la cota 2.434 (5,3 km), donde la arista enfila decididamente a naciente para alcanzar la cumbre del Espigüete (2.451 m, 5,5 km).

Vistas desde la cima

 

El descenso lo vamos a efectuar por la cresta noroeste. Desandamos el camino, dejamos atrás la cota 2.434 y seguimos descendiendo por donde hemos subido (es decir, rumbo suroeste) hasta que vemos a nuestra derecha que los resaltes dan paso a un terreno fácil por donde se puede caminar con tranquilidad, se trata de una ancha faja de terreno inclinado que corre por encima de las paredes de la cara oeste (2.370 m, 5,9 km).

EspigüeteHacia el norte, rumbo a la cresta noroeste.

Por la parte alta de esta faja, vamos al encuentro de la cresta noroeste sin otro problema que el de cruzar una pequeña llambria.

Una vez en la cresta (2.350 m, 6 km), descendemos por ella hasta la "uve" (2.300 m, 6,1 km), la brecha que constituye el paso clave del descenso.

EspigüeteIniciando el descenso de la "uve".

Para superar el paso, destrepamos por la izquierda de la divisoria. El terreno es muy pendiente, pero cuenta con buenos agarres y apoyos (II). Alcanzamos una horcadina (2.265 m, 6,2 km) que nos permite tirar a la derecha y entrar en el lateral de una canaleta. Avanzamos unos metros en horizontal por una llambria y luego destrepamos un murete. Las presas son pequeñas pero suficientes (II/II+).

EspigüeteEl montañero de amarillo se encuentra en la llambria del paso horizontal. A la derecha se aprecia el hito que señaliza la horcadina. El montañero de rojo está destrepando el murete (II/II+).

Estamos ya en el fondo de la canaleta (2.254 m), un poco por debajo del vértice de la "uve". Para terminar de salvar la brecha, trepamos unos metros hacia la izquierda por terreno más sencillo (I+).

EspigüeteRetomamos la cresta una vez superada la "uve".

Seguimos descendiendo por la cresta, pero la abandonamos enseguida para proseguir la bajada por la derecha de la divisoria: un terreno de mucha piedra suelta, algo incómodo, pero fácil de andar.

EspigüeteTerminando la cresta.

Algo más abajo, salimos de nuevo a la divisoria (2.145 m, 6,6 km). La pendiente se va haciendo progresivamente más cómoda, con la tierra y la hierba ganado rápidamente terreno a los pedreros.

A unos 2.050 metros de altitud, le decimos adiós a la cresta del Espigüete, muy dulcificada ya, y enfilamos a poniente hasta dar con alguna de las trochas de ganado que ponen rumbo al suroeste y no tardan en enlazar con nuestro itinerario de subida (1.840 m, 8 km).

Distancia (total) 11,6 kilómetros
Ascensión acumulada 1.140 metros

Mapa de la ruta Track Wikiloc
Índice de ascensiones al Espigüete
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