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El Cuvicente y el Jultayu desde Caín por la canal de la Jerrera (regreso por Trea)

La Jerrera es una abrupta canal que, desde los aledaños de Caín, asciende hasta el Joon, la elevada depresión del Cornión limitada por la Verdilluenga, la Robliza, Peña Blanca y el Cuvicente. Si lo que queremos es alcanzar cualquiera de estas dos últimas cumbres desde las orillas del Cares, en la canal de la Jerrera encontraremos la vía más directa.

Canal de la JerreraLa canal de la Jerrera desde la Torre del Pamparroso.

Eso sí, decaída su antigua actividad pastoril, los senderos de la Jerrera, aunque subsisten, van camino de desaparecer ocultos bajo una vegetación que se va adueñando de sus duras pendientes. Mucho me temo que, en no mucho tiempo, la canal terminará siendo intransitable. Con ella se perderá también una parte de la historia, la cultura y las tradiciones de Picos.

CuvicenteLa Torre de la Celada y el Cuvicente. Fotografía tomada desde la Gabanceda.

En Caín (450 m) cojo la pista que sube a Caín de Arriba. Cruzo la riega las Hojas (490 m, 0,4 km), y, pasado el puente sobre la riega de la Jerrera (600 m, 1,1 km), de los senderos dibujados en la pradera, tiro por el de la derecha.

Este sendero, algo menos marcado que el que desemboca en la aldea, pasa al lado de un cercado y se dirige hacia las inmediatas paredes de la Zamburria, donde conecta con el que, desde Caín de Arriba, se adentra en la canal de la Jerrera.

Caín de ArribaCaín de Arriba.

El sendero vuelve a vadear la riega (635 m, 1,1 km), y, como el cauce del arroyo es intransitable, describe un pronunciado torno para ganar altura por un robledal y proseguir el ascenso por los hombros y terrazas colgados sobre el curso de agua.

El sendero pasa por el Requejo y un bosquecillo de avellanos. Prosigue después tallado en la roca (sedo la Jerrera) y vadea un regato que rezuma algo de agua (fuente de la Jerrera).

Cuevón de CalcalaveraEl Cuevón de Calcalavera, visible al otro lado de la riega antes de llegar al Arnao.

Tras la caminata por las alturas de la vertiente izquierda de la riega, me vuelvo a encontrar con ella poco antes de que reciba los aportes de la impetuosa riega Cotalba (830, 2,1 km), que baja despeñándose por las laderas del Jultayu.

Estoy ya en el Arnao, el circo donde parece terminar toda posibilidad de progresión, sobre todo hacia la derecha, donde se alzan los verticales paredones de la Ganzaba y Tremospandos.

ArnaoEn el Arnao, al pie de la riega Cotalba. Cierran el horizonte las paredes de la Ganzaba y Tremospandos.

Sin embargo, en el lateral izquierdo del Arnao se yergue el Corralón, una herradura pétrea (permítame mi admirado Francisco Ballesteros que use su afortunada expresión) por cuya rama derecha se puede subir.

Canal de la JerreraTrazado aproximado de la senda que enlaza el Arnao con los sedos de Oliseda.

Antes hay que vencer una herbosa ladera (lo Bajero del Corralón), más dura por la vegetación que la cubre que por su pendiente, donde el sendero sigue dibujado, aunque a ratos bastante escondido.

Canal de la JerreraEl grupo de Cerredo desde lo Bajero del Corralón.

Algo a la derecha de la pinza de la herradura arrancan los sedos de Oliseda (1.070 m, 2,9 km), el camino tallado en la roca que permite acabar de remontar el circo que nos pareció inexpugnable.

sedos de OlisedaEl resalte que superan los sedos de Oliseda.

Los sedos son aéreos y requieren alguna que otra trepada, pero son fáciles para cualquier persona acostumbrada a deambular por la montaña. Además, el sendero se mantiene en ellos bien marcado. Esto, por supuesto, no significa que no haya que extremar las precauciones, porque cualquier percance podría tener graves consecuencias.

Sedos de OlisedaLa cómoda travesía central de los sedos de Oliseda. A finales de junio, todavía se conservan restos de aludes en el cauce de la riega.

Se puede decir que los sedos tienen dos partes separadas por un descansillo consistente en una travesía hacia la izquierda por una faja herbosa.

sedos de OlisedaFotografía tomada desde los sedos. Se aprecia, justo debajo, una de las dos ramas de la herradura que forma el Corralón. Más allá del Corralón, donde se unen las riegas Jerrera y Cotalba, se encuentra el Arnao.

Superados los sedos (1.150 m, 3,1 km), el senderillo, colgado sobre el cauce de la riega, se encamina hacia el grupo de hayas de la Cueva el Macho (1.220, 3,3 km).

Unos metros más allá, sube, derecho y sin contemplaciones, por la derecha de una torrentera; y, acto seguido, muy desdibujado pero bien señalizado con hitos, asciende por la misma mano de un pedrero. Llega así hasta el pie de los resaltes rocosos (1.290 m, 3,4 km).

Canal de la JerreraFotografía tomada tras superar los sedos de Oliseda. De izquierda a derecha: el Morrón del Torco, la horcada Arenizas, la Torre de la Celada y el Cuvicente. Más abajo, a la derecha de la fotografía, se ve el grupo de hayas de la Cueva el Macho.

canal de la JerreraDetalle del sendero que, desde los sedos de Oliseda, se dirige a la Cueva el Macho.

Cerca de los resaltes, la trocha continúa ascendiendo hacia el cauce de la riega (que de momento corre a un nivel inferior), cruzando la torrentera que nos sirvió antes de referencia (aquí el agua escurre por la pared) y pasando por debajo de la majada de Oliseda.

canal de la JerreraItinerario desde los sedos de Oliseda hacia el Callejo.

Canal de la JerreraEl sector del Friero desde los aledaños de la majada de Oliseda.

No es necesario llegar a la majada, pero yo le hice una visita trepando por las rocas sobre las que se asienta. Apenas quedan de ella algunos círculos de piedras (1.420 m, 3,8 km).

Majada de OlisedaLa flecha señala la ubicación de la majada de Oliseda, fácil de encontrar por las llamativas vetas anaranjadas de la roca que se yergue sobre ella.

Desde la majada, me dirijo al encuentro de la riega, donde me espera el Callejo (1.500 m, 4,2 km), el duro surco por el que continúo subiendo, ya sin senderos y esquivando algún que otro nevero, hasta salir un poco por encima de la horcada Arenizas (1.820 m, 5 km).

canal de la JerreraLa parte alta de la Jerrera vista desde la majada de Oliseda. Un gran nevero ocupa el inicio del Callejo. A la izquierda, el Morrón del Torco y las estribaciones de Peña Blanca.

Canal de la JerreraTerminando la canal. Para evitar el nevero, subí por el estrecho corredor de la derecha.

Desde la horcada Arenizas tiro hacia la Boca del Joon por la parte alta de esta solitaria depresión. La Boca del Joon (1.890 m, 5,3 km), el collado que comunica con el entorno de Ario, es una especie de minúsculo oasis de verdor en el corazón del reino calizo.

horcada ArenizasEl Joon desde la horcada Arenizas.

Sobre la Boca del Joon se eleva la Torre de la Celada, el conspicuo cuerno que puede considerarse la antecima occidental del Cuvicente. Su cumbre (1.997 m, 5,6 km) se gana con facilidad rodeando por la izquierda los resaltes que se interponen en el camino hacia ella.

Torre de la CeladaLa Torre de la Celada.

Merece la pena coronarla por sus buenas vistas hacia Peña Blanca...

Peña Blanca

... y hacia los Urrieles.

Los Urrieles desde la Torre de la Celada (Cuvicente)Clic en la imagen para ampliar.

BermejaEl Hoyo Verde con los Cabritos a la izquierda. Al fondo, la Bermeja y su cordal. Fotografía tomada desde la cima de la Torre de la Celada.

Desde la Torre de la Celada, me descuelgo al apacible collado (1.958 m, 5,7 km) que la une al Cuvicente, por cuya ladera suroeste no tardo en alcanzar la cima (2.015 m, 6 km).

CuvicenteEl Cuvicente y el Jultayu desde la Torre de la Celada.

CuvicenteEn primer plano, la Torre de la Celada. Fotografía tomada desde la ladera del Cuvicente.

El Cuvicente resulta ser también un magnífico mirador de los Urrieles y el Cornión.

ArioLa vega de Ario desde la cumbre del Cuvicente.

JultayuEl Jultayu desde el Cuvicente.

Prosigo ahora hacia el Jultayu, pero acceder al Cuvicente por esta vertiente resulta algo más complicado que desde la Boca del Joon, puesto que hay un paso corto, pero algo delicado, cerca de la cima.

CuvicentePaso clave en el acceso al Cuvicente por el este.

Como muestra la fotografía, tenemos dos posibilidades para salvar el paso. La más fácil (II) consiste en utilizar las rocas de la derecha (izquierda si estamos bajando), que forman una especie de escalinata sobre un vacío considerable. La más difícil supera un muro (III/III+), pobre en apoyos pero con buenos agarres en su parte superior; la roca de la izquierda enmascara un tanto la sensación de exposición que, en su ausencia, producirían las terribles caídas del Cuvicente hacia el sur.

Salvado el paso, ya sin problemas e inmerso en un gran ambiente de montaña, sigo descendiendo hacia el collado que forman el Cuvicente y el Jultayu (1.827 m, 6,5 km).

JultayuVentana con vistas al abismo en la cresta del Jultayu.

Luego, por la cresta o muy cerca de ella, no tardo en coronar el Jultayu (1.940 m, 7,1 km), otro de los grandes balcones de Picos.

JultayuEl sector de la Bermeja visto desde el Jultayu.

Peña SantaPeña Santa desde el Jultayu.

JultayuLa cabecera de la canal de Moeño desde el Jultayu.

Desciendo del Jultayu por su vía normal, bien señalizada con hitos, hasta el rellano situado a 1.800 metros de altitud, donde abandono esta vía para bajar por la loma que conduce directamente al inicio de la canal de Trea (1.515 m, 8,3 km).

La canal de Trea, convertida incluso en escenario de algunas actividades deportivas, se encuentra muy pisada y no tiene pérdida posible.

canal de TreaLlegando al Huerto del Rey y a la característica morra de la parte alta de Trea.

Tras pasar por el Huerto del Rey, Cuarroble y su fuente, y el bosque de Cabrerizas, la canal desemboca en la senda del Cares al lado del puente Bolín (430 m, 11,2 km).

Para una descripción detallada de la canal de Trea se puede ver el Jultayu (desde Caín por Trea).

Distancia (hasta el puente Bolín) 11,2 kilómetros
Ascensión acumulada 1.810 metros

Mapa de la ruta Track
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