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Cabezo Llerosos por la canal de las Avareras y la Varadiella

Si desea conocer una ruta más sencilla para llegar a Cabezo Llerosos, vea Cabezo Llerosos desde Caín por las canales de Culiembro y la Raya.

Cabezo LlerososEl cordal de Llerosos desde Cabezo Salines.

Pocas referencias bibliográficas existen (al menos yo no he encontrado demasiadas) que hablen de la canal de las Avareras y la Varadiella, una zona de la vertiente de Llerosos que da al Cares.

avarerasEl vertical y laberíntico universo de Picos desde la canal de las Avareras (clic en la imagen para ampliar).

Contados son también los datos que he recopilado antes de acometer una ruta para mí totalmente desconocida. Sucintamente expuestos son los siguientes:

Con esta información, me encuentro frente a la mencionada placa 48 del canal del Cares (430 m), mirando hacia donde debo dirigirme e incapaz de imaginar que por allí arriba haya una canal o algo parecido.

Y es que las Avareras, al contrario que el Saigu, puede pasar completamente desapercibida. Solo viniendo desde Caín se aprecia su trazado al comenzar la recta de la senda del Cares previa a su inicio.

AvarerasLa canal de las Avareras.

Una vez junto a la mencionada placa 48, la ocultan unos resaltes rocosos que hay que rodear para hacer pie en ella. Las tres fotografías siguientes muestran la secuencia para embocarla.

AvarerasDesde la senda del Cares, rodeo la roca rojiza por la izquierda y asciendo hacia la derecha por el pedrero que hay detrás de la roca.

AvarerasEste es el pedrero que hay detrás de la roca rojiza. Lo remonto y giro a la izquierda para entrar en la canal propiamente dicha.

AvarerasLa canal de las Avareras desde la parte superior del pedrero.

En sus primeros tramos, la canal, que es bastante estrecha al principio y se va ensanchando poco a poco, no presenta otras dificultades que las derivadas de su notable pendiente.

La progresión por ella resulta más cómoda por su lateral derecho, más herboso, evitando, en la medida de lo posible, el molesto pedrero que se acumula en la mano contraria.

Sin embargo, en su zona media la canal de las Avareras es muy pina y complicada. Por este motivo, llega un momento en que es preciso abandonar su fondo, para progresar durante un buen trecho por la cresta que la delimita por el suroeste.

AvarerasLa flecha señala el lugar en el que se abandona el fondo de la canal para llegar a Ancuevas.

AvarerasLa rampa que conduce a Ancuevas. Para cogerla, no es preciso subir hasta el lugar donde se tomó la fotografía (el fotógrafo se pasó de frenada).

llerososOtra vista de la pendiente. Lo mejor es cogerla bastante arriba. A la izquierda del pedrero, por encima de unos bloques, hay trazas de sendero.

Para ello, a unos 680 metros de altitud, tiro hacia la izquierda por una ancha rampa cubierta de vegetación. Esta rampa conduce a una cueva (buena referencia por ser visible desde abajo) y a un verde hombro (750 m, 0,8 km) situado a plena cresta a la izquierda de la cueva. Toda esta zona, de buenas vistas de la garganta del Cares, se denomina Ancuevas.

AncuevasLos Collados desde Ancuevas (clic en la imagen para ampliar).

AncuevasCabeza Llambria, Ostón y la garganta del Cares desde Ancuevas (clic en la imagen para ampliar).

AncuevasVista desde Ancuevas del Casetón del Saigu y el morro rocoso que separa las canales del Saigu y las Avareras (clic en la imagen para ampliar).

Desde el hombro de Ancuevas, sigo ascendiendo por la divisoria. Procuro aprovechar las zonas herbosas (donde encuentro alguna traza de la antigua senda), eludiendo los incómodos lapiaces. Esto, claro, no siempre es posible y el terreno me obliga a realizar alguna que otra corta y fácil trepada.

No tardo en alcanzar la base de la Peña Guciao (960 m), de donde sale hacia la izquierda la traviesa que, por el Valle, conduce a Ostón. Bonito itinerario que debo dejar para otra ocasión. Hoy mi camino continúa subiendo por la derecha de la peña.

Algo más arriba, como a unos 1.000 metros de altitud, alcanzo una minúscula y verde sillada desde donde se divisa la zona alta de Avareras, dividida en dos por un notable contrafuerte rocoso.

AvarerasEl promontorio que culmina la canal de las Avareras. Fotografía tomada desde la senda del Cares.

El contrafuerte arranca de un conspicuo promontorio similar a un casco, que se ve perfectamente desde Ostón y desde algunos puntos de la senda del Cares. Este promontorio, cuyo nombre desconozco, puede servir para localizar la canal en el descenso.

Ha llegado el momento de tomar la primera decisión: por qué lado del contrafuerte he de continuar.

AvarerasLa Varadiella desde la sillada. El terreno ofrece dos posibilidades para proseguir.

Descarto el surco de la derecha, cuyo collado cimero cae a plomo sobre la canal de Llamero, y tiro hacia la izquierda del espolón.

Unos 100 metros más arriba, hay que decidir de nuevo. Puedo seguir por la canal propiamente dicha, que aquí es estrecha, muy pina y se encuentra cubierta de vegetación; o salir de ella por una rampa que sube hacia la izquierda.

VaradiellaAscendiendo por la Varadiella. En primer plano, la puntiaguda Peña Guciao. Detrás de ella, el Monte Llué, y, a la izquierda, las canales de Sabugo y Estorez.

Continúo por la canal, y, con cada paso, aumenta mi convencimiento de que me he equivocado: el terreno, sin ser impracticable, es excesivamente duro y penoso. Alcanzado el final del canalón, salgo de él por la izquierda, donde encuentro los restos de un cierre de piedras (1.270 m, 2 km).

Cabezo LlerososEn rojo, el itinerario seguido hasta los Praos de Arriba. En azul, la rampa de la Varadiella, muy probablemente más descansada que el pino canalón herboso de su derecha. Fotografía tomada desde collado Cerredo.

Hacia poniente observo cómo el terreno se torna más herboso y llevadero. Descarto, pues, seguir subiendo directamente y me encamino hacia el oeste llaneando durante poco más de 100 metros. Es muy posible (aunque no puedo asegurarlo) que la rampa de la Varadiella (la que di de lado para subir por el canalón) llegue hasta aquí de una forma más cómoda.

LlerososLa garganta del Cares desde la salida de la canal de las Avareras.

En cualquier caso, resulta fundamental localizar la faja herbosa que, desde el punto donde me encuentro, va ascendiendo suave y continuamente hasta entroncar con el camino de los Praos de Arriba.

LlerososEl plácido camino hacia la majada Beresna.

Y es fundamental porque Llerosos es un caos calizo; y la mencionada faja, casi un milagro en el reino de las dolinas y los lapiaces.

Gracias a ella, con rumbo noroeste mantenido, alcanzo sin demasiado esfuerzo el camino de los Praos de Arriba en los aledaños del jou Diego, entre la vega de las Fuentes y la majada de Beresna (1.500 m, 3,5 km).

Cabezo LlerososCabezo Llerosos desde la cima norte de los Cuetos del Trave.

Enlazo aquí con el itinerario que, desde Culiembro, se dirige a Cabezo Llerosos (véase para más información Cabezo Llerosos desde Caín por las canales de Culiembro y la Raya).

Mi intención es pasar la noche en la cima, pero el calor sofocante de la jornada ha reducido al mínimo mis reservas de agua. Debo, pues, encontrar algún lugar para aprovisionarme. Cosa que no es fácil. Hay neveros, pero todos terminan suavemente sobre el terreno y el agua sale de ellos sumida en el barro. Además, la nieve superficial se encuentra bastante sucia.

Merodeo un rato alrededor de las ruinas de Beresna de Abajo, donde me topo con un pilón totalmente seco, aunque no dudo de que albergara agua en su día.

Cuando estoy a punto de desistir, en la esquina occidental de la majada oigo el rumor del agua corriendo en el interior de una estrecha oquedad. Entro con cuidado pero dentro reina la oscuridad más absoluta y no se ve nada. Vuelvo con la linterna y la suerte me sonríe con un buen chorro de agua deslizándose caliza abajo. Problema resuelto, aunque he de decir que no creo que, avanzada la primavera, este providencial manantial se mantenga.

Reanudo mi marcha y, tras pasar por Beresna (1.600 m, 4,1 km), alcanzo la horcada de los Bueyes (1.696 m, 4,9 km), desde donde asciendo al Juracao de Beresna (1.727 m, 5 km). Quiero comprobar si esta cumbre, algo más baja que Llerosos, permite una visión más "profunda" de la garganta del Cares (en la vista desde Cabezo Llerosos se interpone el propio Juracao).

Juracao BeresnaLos Urrieles desde el Juracao de Beresna.

Efectivamente así es, aunque hacia Cerredo una línea de cumbres, próxima y algo más baja, donde se encuentra el verdadero juracao (agujero) de Beresna, me impide ver el fondo de la garganta.

Cabezo LlerososCabezo Llerosos y la horcada de los Bueyes desde la ladera del Juracao de Beresna.

Mañana intentaré llegar hasta esa alineación. Por hoy ya he tenido bastante trajín, así que me voy a la cima de Cabezo Llerosos (1.795 m, 5,9 km) para disfrutar de las últimas luces del día.

cabezo  llerososPeña Santa desde el jou cimero de Llerosos.

UrrielesLos Urrieles.

Peña SantaÚltimas luces sobre Peña Santa.

Cabezo Llerosos

Cabezo Llerosos

Llerosos

Cabezo LlerososPuesta de sol sobre el Sueve.

Aunque cueste un poco, conviene madrugar para disfrutar también de las primeras luces de la jornada. Además, he de darle los buenos días a muchos viejos conocidos.

llerososAmanece en las sierras costeras asturianas.

LlerososEl Jascal recibiendo los primeros rayos de sol.

LlerososLos pueblos de Cabrales.

LlerososUn nuevo día sobre el Cornión.

LlerososCerredo se levanta como siempre: imponente. Tal parece que por él no pasaran los años.

LlerososEl Urriello me saluda por encima del hombro del Albo.

Tras los saludos de rigor, me dispongo a descender de la cumbre de Cabezo Llerosos. El plan es el siguiente: intentar acceder al contrafuerte meridional de la montaña, bajar a la vega las Fuentes, subir al Asomu (y asomarme a ver qué se ve), llegar hasta Vega Maor, tirar hacia Ostón, coronar la Peña y bajar por la canal de Culiembro.

Desde la Horcada de los Bueyes, rodeo la cima del Juracao de Beresna por la izquierda, y desciendo por terreno laberíntico hacia el contrafuerte, cuya punta occidental corono sin grandes problemas (1.675 m, 0,8 km).

El contrafuerte se yergue directamente desde los Praos de Arriba, sin obstáculos visuales que impidan observar con detalle el despliegue de cumbres y canales del Cornión y los Urrieles.

UrrielesLos Urrieles desde el contrafuerte meridional de Llerosos (clic en la imagen para ampliar).

En el caso de los Urrieles, solo la cabecera de la canal de Llamero (con su muro de piedras) y el Cueto Argumoso impiden ver la mitad inferior de las canales de Sabugo y Estorez.

CorniónEl Cornión desde el contrafuerte meridional de Llerosos (clic en la imagen para ampliar).

Desde esta privilegiada atalaya, la vista alcanza a distinguir la senda del Cares, aún en sombra, desde donde la mole caliza del Cornión se eleva hasta la cima de Peña Santa, dejando entremedio el oasis verde de Ostón.

Este lugar resulta también ideal para analizar la compleja estructura del zócalo sobre el que se eleva Llerosos. A mis pies, como acabo de decir, la franja verde de los Praos de Arriba, jalonada de dolinas, corre hacia el Cueto Argumoso para asonarse a los abismos del Saigu. Pero antes, a mi derecha y delante del Cueto la Cistra, se convierte en encrucijada de caminos casi invisibles, de imperceptibles sendas que divergen para dirigirse a las Avareras, las Fuentes, Beresna o los Lagos.

Hacia esa encrucijada (1.500 m, 1,6 km) desciendo desde mi encumbrado mirador para dirigirme luego a la vega las Fuentes (1.400 m, 2,3 km) y subir al Asomu (1.418 m, 2,7 km).

UrrielesLos Urrieles y Ostón desde el Asomu.

Bajo después a Vega Maor (1.220 m, 4 km), donde compruebo que las fuentes están secas.

Vega MaorVega Maor.

No me queda otra que acercarme a Valdelafuente para llenar la cantimplora (970 m, 6 km). Allí coincido con un buen puñado de vacas que, por lo que se ve, han tenido la misma idea que yo.

Luego, cruzo el cercado de Ostón y me encaramo a la Peña (1.063 m, 7,2 km) para recrearme un rato con sus espléndidas vistas.

CuliembroCuliembro desde la Peña.

Allí abajo, junto al Cares, se ve Culiembro (436 m, 9,3 km), al que no tardo en llegar tras bajar por la canal homónima.

Distancia
(total, desde senda Cares) 15,2 kilómetros
Ascensión acumulada 1.570 metros

Distancia (ida) 5,9 kilómetros
Ascensión (ida) 1.400 metros

Distancia (vuelta) 9,3 kilómetros
Ascensión (vuelta) 170 metros

Mapa ruta ascenso Track ascenso
Mapa ruta descenso Track descenso
Índice de ascensiones a Llerosos
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