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Cabeza Llambria por la canal de Sollambrio

Cabeza Llambria es el último eslabón del cordal que, desde Ario, se dirige hacia el sureste para asomarse a las profundidades del Cares.

Cabeza LlambriaCabeza Llambria desde la cabecera de la canal de Trea.

Se trata de una cumbre discreta por su altura, pero de inmejorables vistas de los Urrieles y sus abismos.

Cabeza LlambriaLa canal de Sollambrio y Cabeza Llambria. Fotografía tomada desde collado Cerredo.

La subida por la canal de Sollambrio (palabra que significa "bajo la llambria") y el valle Estremero es dura, muy dura. La pendiente, la ausencia de caminos, las trepadas por el cauce de la riega (fáciles pero frecuentes), la vegetación, el temor a la caída de piedras... son factores que se aúnan, de forma muy eficaz, para minar las fuerzas del caminante.

Si se busca una ruta, ardua también, pero más amable, se puede subir por la canal de Culiembro y Ostón, que es por donde hoy bajaremos de Cabeza Llambria.

canal de SollambrioInicio de la canal de Sollambrio.

La canal de Sollambrio arranca de la senda del Cares a unos 3 kilómetros de Caín y 440 metros de altitud, entre la ruinas de la caseta de la Sota y Culiembro. El inicio, fácil de localizar por los túneles abiertos justo a su derecha, se encuentra en el primer entrante de la senda después de la Sota.

Téngase en cuenta que la caseta se encuentra mal situada en los mapas del IGN. En el mapa de esta ruta, hemos señalado su ubicación correcta.

El sendero, apenas dibujado en la roca, me lleva hacia un cercano bosque de tilos, donde busco la proximidad de las paredes. En esta primera parte, el itinerario discurre por la parte derecha de la canal.

Enseguida, me topo con un gran pedrero. Asciendo por su orilla para cruzarlo por arriba, donde las piedras están algo más asentadas. Llego así a un hombro ganado por la vegetación (580 m, 0,4 km).

canal de SollambrioLa canal de Sollambrio, desde el segundo hombro, no tiene pérdida posible: se trata de una línea recta por cuyo fondo hay que progresar.

Un poco más allá, alcanzo un segundo hombro (640 m, 0,5 km). A partir de aquí, la canal se estrecha y es preciso progresar por el cauce de la riega de las Párvolas, abandonándolo esporádicamente (casi siempre por la izquierda) para salvar algunos resaltes.

canal de sollambrioGrandes árboles arrancados de cuajo y bloques desprendidos jalonan la canal. No es este un buen lugar para pasear cuando la Naturaleza se enfurece.

canal de sollambrioArriba, donde se divisan unos árboles, termina la canal de Sollambrio y comienza el Valle Estremero.

El agua de la riega aflora en numerosas ocasiones, circunstancia que alivia un poco la dureza de la canal. Bien es verdad que su caudal, variable en función de la época del año, puede llegar a convertirse en un problema añadido. Hoy, a finales de mayo, no es el caso, y a mí, que voy sudando la gota gorda, la riega me viene de perlas para echar un trago y rellenar la cantimplora.

canal de sollambrio

Por fin, supero por la izquierda la última cascada de la riega (1.150 m, 1,6 km), y entro en el Valle Estremero, un paraje menos inclinado, pero invadido por la vegetación y los pedreros.

Por cierto, "estremero" no viene de extremo, sino de estremar, palabra que, según el Diccionario General de la Lengua Asturiana, significa, entre otras cosas, apartar los terneros de la vaca cuando maman. En el Valle Estremero se encerraban los terneros para que, separados de las vacas, dejaran de mamar. Con esta práctica se podía aprovechar la leche para fabricar queso.

Buscando el terreno más firme y despejado, progreso por la derecha. De esta forma, sin separarme demasiado de los paredones de Cabeza Llambria, tiro hacia el circo que forman Cabeza del Covu y Cabeza del Verde.

Valle EstremeroLa Llera de la Toya y el itinerario hacia el cordal de Cabeza Llambria.

Mientras subo por la ladera, ocupada por un gran pedrero (la Llera de la Toya), le echo un vistazo a Cabeza Llambria. Desde donde me encuentro, la montaña exhibe un paredón vertical de esos que quitan el hipo. Surcan la pared varias cornisas verdes. Algunas son de adorno, pero cuentan que por una de ellas, la Traviesa de Lechadorio, iban y venían pastores onisenses, cainejos y cabraliegos. Desde luego, hay trabajos que no se pagan con dinero.

Cabeza LlambriaCabeza Llambria y la inverosímil Traviesa de Lechadorio.

Hago aquí un inciso para exponer una duda sobre la palabra "toya". No sé si, como dice Francisco Ballesteros en su magnífico libro La Garganta del Cares y sus Caminos, procede del hecho de que en la base del pedrero se forme en ocasiones una toya o charca; o de la oquedad que se abre en la pared situada a la derecha del canchal, pues "toya" en asturiano significa cueva con poca capacidad.

Valle EstremeroVista hacia atrás, desde la Llera de la Toya, del Valle Estremero y los Urrieles.

Una vez en el pequeño circo del que cae la Llera de la Toya (1.600 m, 3 km), veo a mi derecha un canalizo herboso por el que, tras superar los pequeños resaltes que lo interrumpen, alcanzo sin problemas el collado que forman Cabeza del Covu y Cabeza del Verde (1.700 m, 3,2 km).

La cima de Cabeza del Verde se encuentra a tiro de piedra (1.719 m, 3,3 km). Desde ella diviso mi objetivo. Aunque Cabeza Llambria es más baja, su posición, colgada sobre el Cares, promete buenas vistas.

Cabeza LlambriaCabeza Llambria desde Cabeza del Verde. Abajo a la derecha, el Valle Estremero.

Desde Cabeza del Verde, bajo a la horcada Verde (1.585 m, 3,7 km), y corono con facilidad Cabeza Llambria (1.658 m, 4 km).

Y, efectivamente, las vistas, sobre todo del macizo central, resultan de lo más interesantes.

Cabeza LlambriaLos Urrieles desde Cabeza Llambria (clic en la foto para ampliar).

JultayuEl Jultayu desde Cabeza Llambria. En primer plano, la cabecera de la canal de Trea.

Cabeza del VerdeLa horcada Verde y Cabeza del Verde. A la derecha, Cabeza Julagua.

Tras pasar un buen rato en la cumbre, comienzo a bajar hacia Ostón por las laderas septentrionales de la montaña.

Tengo entendido que existen al menos dos canales transitables que, por la vertiente que queda a mi derecha, descienden hacia el Cares. Cierto es que, no conociéndolas, es mejor intentarlas subiendo. Aun así, desciendo orillado a los cortados por si las localizo.

Rodeo una depresión situada al norte de Cabeza Llambria, y compruebo que el terreno se abisma hacia el Cares y Ostón. Puede que haya paso, pero es imposible saberlo y descubrirlo desde aquí arriba.

Continúo descendiendo hacia el norte por terreno fácil. A mi derecha, la caída hacia Ostón, aunque sigue siendo considerable, lo es en menor medida que antes y se insinúan varias canales. Analizo las posibles bajadas durante un buen rato, pero no lo veo claro. Así que prosigo rumbo al norte rodeando por la izquierda la cota 1.485, donde empiezo a ver numerosos hitos (1.480 m, 5,4 km).

Cabeza LlambriaDescenso de Cabeza Llambria hasta Ostón.

Los hitos enfilan al noreste y, con sorprendente comodidad, me llevan a un sendero que, al poco de hacer pie en él, vira al sureste (1.200 m, 6,4 km) y desemboca en Ostón (1.002 m, 7,2 km).

Queda, pues, para otro día la investigación de posibles descensos más directos, aunque dudo mucho que puedan ser más descansados que el de hoy.

Cabeza LlambriaEn algunos tramos, el camino hacia Ostón resulta sorprendentemente cómodo.

Cabeza LlambriaInicio del itinerario más sencillo hacia Cabeza Llambria desde Ostón.

OstónOstón y la Peña.

Desde Ostón bajo a la senda del Cares (436 m, 9,1 km) por la canal de Culiembro. Para una descripción detallada de esta canal, véase Cabezo Llerosos desde Caín por las canales de Culiembro y la Raya.

Distancia
(total desde senda Cares) 9,1 kilómetros
Ascensión acumulada 1.380 metros

Mapa de la ruta Track
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