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La Robliza desde Caín por la canal de Mesones

La Robliza es una de las cumbres del Cornión de más fiera traza. Su ascenso implica recorrer una cresta larga y aérea, con pasos de dificultad moderada (máximo III), pero donde la calidad de la roca deja, en ocasiones, mucho que desear.

Vistas de la Robliza

En la fotografía siguiente, tomada desde los Cuetos del Trave, hemos intentado señalar, con permiso de las nubes, los lugares más significativos por los que discurre la ruta.

La canal de Mesones desde los Cuetos del Trave

Desde Caín (450 m) nos dirigimos a Caín de Arriba (620 m, 0,9 km) por el sedo.

El sedo de CaínEl sedo.

Caín de Arriba

Dejamos atrás las pocas construcciones que conforman esta especie de barrio de Caín, y entramos en la amplia cubeta conocida como el Joo.

Hacia la canal de MesonesHacia la canal de Mesones.

Vamos dejando a nuestra derecha los cortados de la Zamburria y la canal de Dejusorio, temible angostura por donde se despeña el agua hasta la cueva Colladrona.

Llegamos a una bifurcación bien señalizada (710 m, 1,7 km) y seguimos por la senda de la derecha. La de la izquierda abandona el Joo muy cerca de la cascada de la riega del monte Cardeda, en busca de una de las numerosas cuevas que por aquí hay diseminadas.

Canal de MesonesLa canal de Mesones desde el Joo.

El JooEl Joo y Caín de Arriba desde la canal de Mesones.

Salimos del Joo por la cuesta Esteda, donde la subida comienza a endurecerse. Poco después, llegamos a la muy fotografiada cascada de la riega la Pasada (860 m, 2,3 km).

Canal de MesonesLlegando a la cascada.

riega la pasadaLa riega la Pasada.

Algo más arriba brota la generosa fuente Cuciao (890 m, 2,5 km). Por la dura cuesta, las revueltas del camino nos llevan hasta los resaltes que marcan el punto medio de la canal.

Gira entonces la senda a la derecha para, por el sedo Armado (1.060 m, 3,2 km), ir superando lo que, sin la mano del hombre de por medio, serían inexpugnables paredes.

Sedo ArmadoTramo final del sedo Armado.

Viene después otro paso esculpido en la roca, el sedo de Mesones (1.150 m, 3,6 km) (ver vídeo). Ambos sedos son cómodos y fáciles.

Sedo de MesonesEn el sedo de Mesones, mucho más fácil que lo que la imagen da a entender.

Después, sin más barreras ya que la fuerte pendiente, alcanzamos la fuente (1.370 m, 4,3 km) y la majada de Mesones (1.390 m, 4,4 km).

Fuente de MesonesFuente de Mesones.

Majada de MesonesMajada de Mesones.

Majada de MesonesVista de la majada de Mesones desde la cima de la Robliza. Delante de la majada se ve la canaleta por donde continuamos ascendiendo.

A la derecha de la majada un rectilíneo canalizo sube sin contemplaciones más de 350 metros. Cuando, resoplando, salimos de él, estamos casi al pie de las paredes de Piedralengua. Giramos, entonces, a la derecha (norte) para coronar las colladinas de la Robliza (1.900 m).

Canal de MesonesEn las fajanas de Piedraluenga, contemplando los Cabritos y la depresión del hoyo Verde.

La Robliza desde las Torres de ArestasEn esta fotografía tomada desde las Torres de Arestas, se divisa gran parte del itinerario entre las colladinas de la Robliza y la cima.

Hacia la RoblizaSubiendo hacia las colladinas de la Robliza, con la cumbre ya a la vista, aunque lejos todavía.

Por la derecha, sin perder altura (subiendo al principio ligeramente), nos ponemos en el umbral del hoyo de la Robliza. Lo bordeamos elevándonos por su ladera izquierda (oeste), lo que supone un cierto rodeo, y alcanzamos el collado Llambredas (2.088 m, 7,3 km). También es factible atravesar el hoyo por sus pedreros orientales, alternativa más incómoda pero que supone un ahorro de unos 0,3 kilómetros.

Hoyo de la RoblizaEl hoyo de la Robliza.

Collado LlambredasLlegando al collado Llambredas, con la bicéfala silueta de Piedralengua detrás.

Ya no hay pérdida posible. Nos encontramos en el arranque de la espectacular cresta noroeste de la montaña. Una cresta fácil, pero aérea y con roca muy poco fiable en varios de sus tramos.

La RoblizaDetalle del collado Llambredas y la cresta.

Hay que tomarse las cosas con mucha calma y precaución, sobre todo en el descenso. Se progresa por el filo o, si la exposición nos parece excesiva, por las viras de la ladera norte.

La RoblizaIniciando la cresta noroeste de la montaña.

La RoblizaEn la cresta.

Sólo para superar el resalte final, antes de que la arista se tumbe y alcance la cima, la montaña permite optar: se puede rodear el obstáculo por el norte (más fácil y recomendable aunque la roca sea mediocre) o por el sur.

Por aquello del sol y la mejor calidad de la roca, tiramos por el sur, hacemos pie en una estrecha cornisa y trepamos desde su derecha. La roca es buena hasta el agarre del último paso, que parece estar a punto de separase de la pared. Nos gustó tan poco su aspecto que la bajada la hicimos por la vertiente norte (ver vídeo con el paso del resalte por el sur).

En la cumbre (2.246 m, 7,9 km), magnifico mirador de los Urrieles y Peña Santa, encontramos ese preciado silencio que luego, de vuelta a casa, se echa tanto de menos.

Vistas desde la cima

Distancia (solo ida) 7,9 kilómetros
Ascensión acumulada 1.880 metros

Mapa de la ruta Track
Mapa con la travesía del hoyo de la Robliza por los pedreros orientales Track
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